Alertan sobre el impacto de los excesos navideños en la salud infantil
El endocrino pediátrico Alexis Rivero recomienda para esta temporada controlar los carbohidratos y las grasas saturadas, y aumentar el consumo de verduras
Laura De Stefano
“Por un mes no pasa nada” es el error común de muchos padres al alimentar a sus hijos durante esta época, en la cual se suelen cometer excesos alimenticios propios de las festividades navideñas.
El doctor Alexis Rivero, endocrino pediátrico, manifestó que en este mes se duplica el consumo de azúcar refinada y los alimentos altos en calorías así como la ingesta de refresco.
“Si comen una hallaca con ensalada el 24 y el 31 de diciembre no pasará nada, el problema es que es un efecto acumulativo. Si a las hallacas les agregan el pan de jamón y refresco o bebidas con alto contenido calórico, y lo hace durante todo el mes de diciembre, allí está el peligro”.
En el caso de los niños con una predisposición genética, el especialista advirtió que un mes de excesos disparará los marcadores de prediabetes o resistencia a la insulina. “No importa el peso, lo dispara el alto consumo de carbohidratos y la azúcar refinada, y el bajo consumo de fibra y proteínas”.
Alertó que los picos de glucosa y la mala alimentación afectan la hormona de crecimiento, porque el precursor IGF-1 se dispara con la insulina y el sobrepeso acelera el cierre de los núcleos de crecimiento. “La obesidad no beneficia en nada a los niños”.
El endocrino Rivero recomienda para este mes enfocarse en controlar los carbohidratos, limitar los azúcares y las grasas saturadas. Cocinar al horno o a la plancha, aumentar el consumo de verduras y moderar la ingesta de dulces. También realizar actividades físicas para balancear los excesos, y evitar picos de glucosa y aumento de peso, clave para el control.
Señal de saciedad en los más pequeños
Señaló que el debut de la Diabetes Mellitus (DM) tipo 1 en niños en diciembre, o en cualquier mes, se caracteriza por síntomas de sed extrema, micción frecuente, hambre intensa y pérdida de peso, a menudo con un inicio rápido, y puede presentarse con cetoacidosis diabética.
“Aunque diciembre es solo un momento para el diagnóstico, la enfermedad es crónica, con síntomas que requieren atención médica inmediata para prevenir complicaciones graves, resaltando la importancia de la educación y el manejo interdisciplinario”.
