Urgen a padres a supervisar uso de redes en niños y adolescentes
La psicóloga Florymar Quijada dijo que pueden mostrar irritabilidad, bajo nivel de tolerancia a la frustración y trastornos del sueño
Laura De Stefano
Si bien las nuevas tecnologías son excelentes herramientas para el día a día, su uso excesivo puede resultar peligroso para niños, adolescentes y adultos jóvenes que presenten alguna vulnerabilidad emocional o cognitiva.
“La mayoría de los casos en mis consultas, diría que un 95%, tienen problemas con el uso de las pantallas”, manifestó la psicóloga Florymar Quijada, quien alertó que de forma indiscriminada puede provocar una cantidad de síntomas físicos y psicológicos porque el cerebro ante tanta información está sobreestimulado.
Estos síntomas son irritabilidad, bajo nivel de tolerancia a la frustración, desánimo, poca comunicación, trastornos del sueño y de la alimentación, y estrabismo por sobre exposición a las pantallas. Además, ansiedad y depresión.
En cuanto al uso de las redes sociales, señaló, puede generar frustración en aquellas personas que tengan algún tipo de vulnerabilidad emocional o cognitiva, por no tener la capacidad de discernir entre la realidad y lo que se publica en ellas.
“Se frustran al no poder acceder a ese tipo de vida que se muestran en las redes. Así como a la imagen que se promocionan en ellas. Realmente no son las redes en sí, sino su uso indiscriminado y sin supervisión en el caso de niños y jóvenes”.
La especialista también se refirió al miedo a perderse algo, conocido como FOMO (siglas en inglés de Fear Of Missing Out). Dijo que está relacionado con el desarrollo de procesos de ansiedad por la necesidad de estar constantemente informado, sobre todo lo nuevo que se muestra en las redes. “Generalmente se observa más en jóvenes”.
Establecer normas y límites
La psicóloga recomendó tres puntos clave para el bienestar: regular el uso de pantallas, evitarlo antes de dormir y fomentar actividades sin dispositivos. Sin embargo, hizo especial hincapié en la supervisión del uso de redes sociales por parte de los niños y adolescentes.
Para lograrlo, es esencial reducir progresivamente la exposición a las pantallas e introducir rutinas saludables que promuevan el bienestar. Esto debe reforzarse con la realización de actividades al aire libre, el ejercicio físico y el fortalecimiento de las relaciones interpersonales presenciales.
Aconseja realizar más campañas de información con relación al uso y abuso de pantallas, favorecer el uso responsable de los dispositivos y generar conciencia en cuanto a las consecuencias del uso indiscriminado.
