Un buen sueño mejora el desempeño diario
Mientras dormimos, el cuerpo realiza funciones vitales de reparación celular, regulación hormonal y consolidación de la memoria. Dormir bien fortalece el sistema inmunológico, ayuda a mantener un peso saludable y mejora el estado de ánimo.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los adultos necesitan entre siete y ocho horas de sueño por noche para garantizar un funcionamiento óptimo del organismo.
Sin embargo, millones de personas en el mundo duermen menos de seis horas diarias, lo que puede tener efectos tan perjudiciales como una mala alimentación o el sedentarismo.
Dormir bien influye directamente en la capacidad de concentración, la toma de decisiones y la productividad. La falta de descanso reduce la atención, retrasa los reflejos y altera el juicio, lo que puede generar errores o accidentes, especialmente en actividades laborales y de conducción.
Un estudio de la Universidad de Harvard reveló que los empleados que duermen menos de seis horas pierden hasta un 20 % de eficiencia en comparación con quienes descansan lo suficiente. Además, el sueño reparador se asocia con una mejor gestión del estrés y mayor inteligencia emocional en el entorno laboral.
Los expertos recomiendan mantener rutinas regulares: acostarse y levantarse a la misma hora, reducir la exposición a pantallas antes de dormir y crear un ambiente oscuro y fresco. Evitar el consumo de cafeína o alcohol en las horas previas al descanso también favorece un sueño de mejor calidad.
