Narváez aplaude separación del fiscal Khan de caso Venezuela por la CPI
A juicio del defensor de los derechos civiles y abogado penalista Rafael Narváez, «la conducta del fiscal Karim Khan con el caso Venezuela es criminal y atenta contra el sistema universal de los DDHH, además pretende erosionar la credibilidad de la Corte Penal Internacional como máxima instancia internacional».
Narváez con 42 años de trayectoria en favor y defensa de los más humildes y quien planteara en 2018 acudir a la Corte Penal Internacional por las violaciones a los derechos humanos en Venezuela, aplaudió la decisión tomada de manera unánime por la sala de apelación de la CPI este 1 de agosto dónde determinó que existen «motivos razonables para creer que el fiscal Karim Khan incurrió en un conflicto de intereses en la investigación sobre crímenes de lesa humanidad cometidos en Venezuela por funcionarios del Estado».
El exparlamentario señaló que «es una ofensa y burla al dolor, la angustia y el sufrimiento tanto de las víctimas como sus familiares quienes nunca han bajado los brazos ni descansado en la búsqueda de justicia internacional porque lamentablemente el Estado venezolano siempre se las negó porque decidió aliarse con la impunidad».
Narváez señaló que «Khan actuó como un agente encubierto del Estado venezolano en la CPI, supo disfrazarse como un verdadero doliente de las víctimas de crímenes de lesa humanidad ocurridos en el año 2017 y ejecutados por el Plan Zamora y al final no hizo nada».

Recordó además, «algo grave de su conducta se reflejó en diferentes episodios jurídicos ante la CPI, y este Fiscal nunca dio los pasos necesarios para sustanciar los casos con suficientes elementos de convicción que existen de sobra pero no lo hizo y por el contrario congeló expedientes por los intereses que hoy día determinó la sala de apelaciones».
El penalista venezolano, exigió al Fiscal General de la Corte Penal Internacional que «le pida perdón a las víctimas de violaciones graves a los DDHH y crímenes de lesa humanidad por su conducta reprochable, y por vergüenza le haría un bien a la CPI si renuncia y entrega el cargo»
