Hedor permanente en las Opppe
La paciencia de los vecinos de las Opppe de Caraballeda se ha agotado. El hedor insoportable y el riesgo latente contra la salud de habitantes y transeúntes se han convertido en su única realidad.
La calle, un río de aguas servidas, se mezcla con agua limpia y oculta peligrosos huecos, poniendo también en riesgo la vida de peatones y conductores.

“Vienen, lo medio arreglan y vuelven a botarse”. Esta frase, que resume la frustración de la comunidad, es la prueba de soluciones a medias. Cada intento de reparación es un parche temporal.

Hacen un llamado a Hidrocapital. No se trata de un simple problema de mantenimiento, sino de una crisis que requiere una solución definitiva. Exigen medidas permanentes que garanticen la salud y la seguridad de sus familias.WD/jd
