Dudas sobre que estudiar genera ansiedad y depresión
El psicólogo Roger Álvarez planteó tres contextos para atender a los jóvenes: la familia, los colegios y la comunidad
Laura De Stefano
La desorientación vocacional en la juventud y las alteraciones del estado de ánimo que esta genera, como la ansiedad y la depresión, son los principales motivos de consulta psicológica.
Roger Álvarez, psicólogo clínico de la Fundación San Pedro Apóstol en Maiquetía, manifestó que la ansiedad proviene de la incertidumbre hacia el porvenir y de los pensamientos asociados a ese mañana desconocido, disparando preguntas sobre qué sucederá y qué situaciones se presentarán.
En cuanto a la depresión, el especialista señaló que está asociada a los pensamientos del pasado, al remordimiento por lo que se pudo haber hecho, y a sentimientos de culpa o vergüenza por no haber sabido manejar la situación, todo esto agudizado por la falta de acompañamiento. “Un estado en el que los jóvenes caen con mucha frecuencia”.
El especialista señaló que estos estados depresivos y de ansiedad van de la mano con el desarrollo de la personalidad. Al encontrarse en plena etapa de formación, toda su estructura identitaria, incluyendo la autoestima, la autoimagen y el autoconcepto, se halla en un estado de alta vulnerabilidad debido al propio proceso de transición que implica la adolescencia.
“También se está desarrollando una identidad vocacional orientada al futuro. El individuo se pregunta si la profesión que está eligiendo le permitirá subsistir, no solo de manera individual, sino también apoyando a miembros de su familia; por ejemplo, al pensar si sus padres se sentirán orgullosos de su elección y si podrá construir su propia familia”.
Impacto del entorno
El especialista señaló que el entorno juega un papel fundamental, pues la sociedad evoluciona y cambia constantemente con la aparición de nuevas tecnologías, dificultando muchas veces la elección de profesiones.
Esta situación afecta principalmente a jóvenes de entre 13 y 14 años, así como a los de 17 y 18 años que están por culminar la secundaria. Para abordar y ayudar a esta población, Álvarez planteó tres contextos clave: el primero es la familia, seguido por el colegio y la comunidad.
Explicó que la familia debe orientar al joven identificando sus fortalezas, preferencias y gustos respecto a su identidad profesional. De no sentirse capacitada para brindar este acompañamiento, se debe recurrir a especialistas que puedan guiarlos de manera más efectiva y con herramientas específicas. El objetivo principal, es “acompañar al joven para que sea él mismo quien tome su elección”.
Destacó que el colegio es un espacio idóneo para acompañar a estos jóvenes a través de programas vocacionales. Para ello, sugirió que las instituciones soliciten el apoyo de psicólogos especialistas y realicen asesorías al respecto, orientando a los estudiantes a familiarizarse con las distintas profesiones in situ.
Finalmente, a nivel comunitario, propuso impulsar campañas de orientación directamente desde las universidades.
Álvarez recordó que existen instituciones públicas donde hay psicólogos clínicos que ofrecen acompañamiento gratuito a los jóvenes en estos procesos. Mencionó, por ejemplo, al Grupo de Psicólogos La Guaira y a los dispensarios de la Fundación San Pedro Apóstol, que cuentan con consultas a muy bajo costo y excelentes profesionales
