Familiares piden más empatía de las enfermeras del Seguro Social
Solicitaron que el laboratorio sea dotado de reactivos, porque muchos no tienen para pagar unos exámenes
Laura De Stefano
“No ve que estoy desayunando?”, le respondió una enfermera del Seguro Social de La Guaira a un familiar que le recordó que el tratamiento de su hija de 47 años, pautado para las 8:00 am, aún no había sido aplicado a las 9 de la mañana.
Reveló que mientras el personal de enfermería de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) es atento, el de hospitalización es todo lo contrario e incluso se molestan cuando se les solicita su colaboración dentro o fuera de su horario.
Una situación que ella vivenció durante el mes que su hija estuvo ingresada en el Seguro.
Relató que, tras la operación de un tumor cerebro-raquídeo de su hija, han pasado dos meses en el Seguro. “Solo en la operación gastamos $7.000 entre insumos y la contratación de un monitor, sin contar los exámenes de orina, electrolitos y sangre que se hicieron en privados”.
“Quienes acudimos al Seguro lo hacemos por necesidad y el Gobierno debe dotar al laboratorio de reactivos que es algo fundamental para que los médicos puedan actuar a tiempo”.
La paciente tuvo que ser regresada a la UCI, porque su salud empeoró en la habitación a causa de una infección. Sus familiares confían en que, con la voluntad de Dios y el nuevo tratamiento con antibióticos, su hija se recuperará.
“Somos una familia numerosa y unida lo que nos ha permitido costear los gastos”.
La esposa de un paciente operado de una obstrucción intestinal por el director del hospital, el doctor Omar Bolívar, relató que vivieron la misma situación.
«La atención de los médicos ha sido excelente», afirmó, «pero yo tuve un altercado con una enfermera por el tratamiento».
En cuanto a otros servicios indicaron que la situación es buena, que los sanitarios reciben agua mañana, tarde y noche, y que los propios familiares se encargan de limpiar y mantener los baños limpios.
