Evaluación de próstata baja a los 40 años para pacientes de alto riesgo
La edad de inicio para la evaluación urológica prostática está experimentando un cambio a la baja, especialmente para hombres con antecedentes familiares de cáncer.
El urólogo Luis Roquet, del Centro de Especialidades Médicas en Maiquetía, señaló que las guías generales solían centrarse en pacientes de 45 a 50 años, la recomendación se ajusta ahora a los 40 años para el grupo considerado de “alto riesgo”.
Enfatizó que la clave para la detección temprana radica en reconocer a los pacientes que entran en la categoría de alto riesgo. «Un paciente que provenga de una familia en la cual el papá, el abuelo o un hermano tuvieron cáncer de próstata, ese hombre debe pasar a los 40 años. No debe llegar a los 45 años sin hacerle una evaluación urológica”.
Además de los antecedentes familiares, la evaluación temprana también se recomienda para hombres que presentan síntomas muy jóvenes, lo que obliga al urólogo a recomendar la evaluación prostática de manera obligatoria.
El experto detalló una serie de factores de riesgo, además de la hereditaria, que determinan la necesidad de una vigilancia más estricta. Estas son la raza, los afroamericanos tienen un mayor indicencia de esta enfermedad, una dieta rica en carnes grasas y el estilo de vida. “El cigarrillo, tabaquismo, también se identificó como un factor predominante”.
No deben esperar por los síntomas
Indicó que el paciente no se debe esperar los síntomas para acudir a la consulta, ya que, en sus estadios iniciales, el cáncer prostático es frecuentemente asintomático.
La aparición de molestias urinarias, que a menudo llevan al hombre al urólogo, se debe generalmente a una patología benigna: la Hiperplasia Prostática Benigna (HPB).
El especialista explica que el cáncer de próstata puede, en ocasiones, estar asociado a la HPB y no el cáncer en sí, la que comienza a generar síntomas como dificulta para orinar, aumento de la frecuencia urinaria y sensación de vaciado incompleto.
Esta asociación es la que, “entre comillas beneficia” una detección temprana, ya que obliga al paciente a buscar ayuda médica.
La clave para una detección a tiempo reside en la combinación de la evaluación de laboratorio y el examen físico. Los métodos de pesquisa más accesibles y fundamentales son el Antígeno Prostático Específico a través de la sangre y la evaluación física, el tacto rectal.
Aunque el especialista menciona que los protocolos están cambiando y el tacto rectal a veces se relega a pacientes de alto riesgo, subraya, basado en sus 30 años de experiencia, que ambos métodos son fundamentales para un diagnóstico completo y oportuno.
“Yo pienso que las dos cosas son fundamentales. Otros estudios como una resonancia magnética son más costosos y no sirven como pesquisas”.
Concluye que la cura está directamente ligada a la detección a tiempo, la cual depende de la detección de síntomas o, más importante aún, de los factores de riesgo presentes en el paciente.
El especialista reitera que, si bien el Noviembre Azul incentiva la conciencia, el control efectivo de la patología pasa por una política de salud coherente y disponible durante todo el año./LDS
