El sueño es pilar fundamental de la salud cardiaca

La doctora Milka Díaz habló de la importancia de dormir 8 horas y de realizar ejercicios relajantes

Laura De Stefano

Mejorar la calidad de sueño es el último factor relevante que incluyó la Asociación Americana del Corazón para una excelente salud cardiovascular, porque durante este proceso “se libera una cantidad de sustancias que permite depurar muchos procesos que generan toxinas en el organismo”.

La especialista en medicina interna y en cardiología, la doctora Milka Díaz García de Nova Neth de Maiquetía, manifestó que estas sustancias mejorarán la memoria y la presión arterial. Son las citocinas que reducen la inflamación arterial, la melatonina que posee efectos antioxidantes, y la hormona del crecimiento GH.

“Hay que dormir 8 horas y cumplir con unas medidas de higiene del sueño. Esto se logra tomando 20 minutos de sol a primera hora de la mañana o en la tarde, porque regula niveles de cortisona y nos ayuda con el ciclo sueño vigilia, hacer ejercicios y suprimir fuentes de luces artificiales como pantallas de teléfonos una hora antes de acostarse”.

También se recomienda un baño de agua tibia una hora antes de ir a dormir y la realización de actividades relajantes como meditación y mindfulness. Esta es la única técnica de control de estrés que tiene una base científica robusta. “Debemos enfocarnos en las medidas de higiene del sueño”.

Dijo que la mayoría de las veces el paciente se va por lo fácil como el consumo de sedantes. Esos fármacos, además de crear dependencia, no respetan el sueño profundo. Impide a la persona llegar a la fase REM que es justamente donde se depura una cantidad de tóxicos a nivel del cerebro y de todo el organismo.

Además del sueño, existen otros puntos clave para el cuidado del corazón. Estos son control de la presión arterial, según las nuevas guías debe ser menor a 120/80, control del colesterol (lípidos), y de la glicemia (menos de 100), y el ejercicio físico para reducir la mortalidad cardiovascular.

“Es importante que el ejercicio sea aeróbico, 150 minutos a la semana de caminata o bicicleta. Pero, también de tipo funcional, conducente a mantener o ganar masa muscular. Realizarlo al menos tres veces por semana para garantizar una vejez con mayor independencia, menor riesgo de caídas y mortalidad cardiovascular.”

El estrés y sus consecuencias

Señaló que el estrés es otro de los factores que afecta el corazón. “Es importante manejar o controlar el efecto que tiene sobre nuestra vida. Una de las cosas que nos puede ayudar es el mindfulness, técnica basada en la respiración”.

“Se han hecho resonancias magnéticas a las personas haciendo mindfulness y se ve que disminuye la actividad en la amígdala, una zona muy primitiva del cerebro que nos prepara para la lucha o la huida y está relacionada con el estrés. El aumento de cortisol y adrenalina incrementa la presión arterial y la frecuencia cardíaca”.

Después de los 35 o 40 años se debe ir al cardiólogo de forma anual para un chequeo y los factores hereditarios de riesgo son infarto o enfermedad coronaria en padre o hermanos menores de 55 años o madre o hermanas menores de 65 años.

Explicó que después de la menopausia se igualan las curvas de riesgo entre el hombre y la mujer de sufrir un infarto. “Los estrógenos nos protegen de las enfermedades coronarias, la formación de placas en las arterias”.

Los síntomas de alarma son palpitaciones de inicio brusco que se acompañan de visión borrosa, mareo, dolor en el pecho, en la parte alta del abdomen, mandíbula, en la cara anterior del cuello, brazo o centro de la espalda llamado comúnmente paleta; hinchazón en los pies y falta de aire.

Cero grasa y tabaco

La doctora Díaz hizo mención a la alimentación que debe ser baja en grasa saturada y en sodio, rica en potasio y granos integrales, y vegetales. “Los que hay que eliminar son los alimentos ultra procesados. Una de las cosas que en Venezuela ignoramos es el etiquetado que nos indique si son alto en sodio o en grasa saturada”.

Otro factor de riesgo, de acuerdo a la Asociación Americana del Corazón, es el tabaco. Indicó que para enfermedades obstructivas crónicas y de cáncer depende del tiempo y la cantidad. No así para el corazón, aunque sea “uno de  vez en cuando”, aumenta el riesgo y es importante sobre todo en gente joven. El Vaper también hace daño.

El consumo de alcohol, que en La Guaira es bastante acentuado, tampoco es seguro ni para el hígado, cerebro y corazón. “Produce arritmia y hace crecer a este órgano. Existe el síndrome de corazón festivo o de fin de semana que son las arritmias que ocurren entre lunes a miércoles en personas jóvenes y sanas que han tomado licor”.

Recordó que a nivel mundial, las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte y discapacidad. En Venezuela, la situación no es diferente. Por ello, es crucial prestarle la atención que merece. La clave para combatirlas reside en la prevención, y esto debe ser una prioridad para el Gobierno a través de programas educativos.

“Es mucho lo que se puede hacer en prevención, lo malo es que se requiere cambio en hábitos y en el estilo de vida. Pero, nos cuesta mantener un peso saludable, comer sano y hacer ejercicios. Deberíamos como individuo, sociedad y país empezar a tener un poco más de disciplina en la prevención cardiovascular”.

El lunes 29 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Corazón, una fecha para darle relevancia a este órgano tan importante.