El machista debe buscar ayuda de un psicólogo porque la necesita
Expertos señalan que esta conducta tiene un gran impacto en la vida de la mujer y sus hijos
Beatriz Rodríguez
La violencia hacia las mujeres, en cualquier forma, es consecuencia del machismo y es necesario acabar con este flagelo social, aseguran expertos.
Indicaron que en América Latina y el Caribe, dependiendo del país, entre 17% y 53% de las mujeres han sido víctimas de violencia física o sexual por parte de su pareja en algún momento de sus vidas.
“No solo la escala y ubicuidad del problema son alarmantes, sabemos que las consecuencias de la violencia sexual y basada en género son devastadoras. En primer lugar, por el impacto sobre la salud física y mental, y hasta la vida de la mujer y sus hijos, pero también a nivel del desarrollo de los países, por los costos directos y la pérdida de productividad”.
Resaltaron que el machismo es un conjunto de actitudes, creencias y comportamientos que sostienen la idea de la superioridad masculina sobre la femenina, resultando en la discriminación y opresión de las mujeres y personas con diversidad sexual.
Se manifiesta a través de la violencia (física, psicológica, emocional), la negación de la expresión de emociones masculinas, la devaluación de lo femenino y el establecimiento de roles de género rígidos que limitan a ambos sexos.
Es una conducta aprendida desde el hogar cuando el hombre solo ejerza autoridad o castigo en la casa y no participe en las labores domésticas o el cuidado de los hijos.
También se manifiesta en el lenguaje cuando se utilizan términos condescendientes como «mi niña» o «chaparrita» para infantilizar a una mujer.
Es importante resaltar que la misoginia no es hombría.
En la expresión emocional cuando el hombre reacciona con agresividad ante problemas o confrontaciones.
Añadieron que el machismo provoca un gran impacto en las mujeres, ya que la discrimina, le violenta sus derechos y le cercena sus oportunidades.
Los mismos hombres son afectados porque limita su capacidad de expresión emocional, afecta su salud física y mental, y los puede llevar a comportamientos violentos o de riesgo.
