Advierten sobre el aumento de infecciones urinarias por el calor

Laura De Stefano

El aumento de las temperaturas no solo trae consigo la búsqueda de alivio en playas y piscinas, sino también un incremento significativo en las consultas ginecológicas.

El médico gineco-obstetra Jeison Marcano explica cómo el calor extremo y los hábitos de baño en playas o piscinas pueden comprometer la salud del tracto urinario y vaginal.

«El calor extremo aumenta la pérdida de líquidos a través del sudor. Si no existe una hidratación adecuada, la orina se vuelve más concentrada y ácida, lo que irrita las paredes de la vejiga”.

Además, al orinar con menos frecuencia, las bacterias disponen de más tiempo para colonizar la uretra, lo que eleva significativamente el riesgo de desarrollar una infección.

Muchos, para aliviar el calor, acuden a playas y piscinas. Sin embargo, las piscinas son espacios cerrados donde, si el mantenimiento del cloro y el pH no es óptimo, las bacterias y hongos pueden sobrevivir y transmitirse más fácilmente entre los bañistas.

En cambio el mar, gracias a su salinidad y al gran volumen de agua en constante movimiento, posee un efecto de dilución mucho más potente que reduce la carga bacteriana.

Para mantener una salud íntima óptima durante las vacaciones o traslados prolongados, el gineco-obstetra recomienda no permanecer más de 20-30 minutos con el traje de baño húmedo.

Utilizar ropa interior de algodón (fibras naturales) para facilitar la transpiración, al salir del agua (mar o piscina), ducharse con agua dulce para eliminar cloro, sal y arena. En viajes largos, realizar paradas frecuentes para orinar y usar toallitas con pH balanceado.

“La prevención es la clave. Un cambio a tiempo y una hidratación constante pueden marcar la diferencia entre unas vacaciones tranquilas y una consulta de urgencia”./LDS