Repuntan diagnósticos de diabetes infantil tras vacaciones decembrinas
Los periodos de descanso escolar, particularmente en diciembre y agosto, coinciden con un repunte en el diagnóstico de diabetes en los niños.
El endocrinólogo pediátrico Alexis Rivero señala que existe una alta incidencia de casos al finalizar las festividades navideñas. Sin embargo, aclara que este diagnóstico no es consecuencia exclusiva de los dulces típicos de la temporada, sino de un efecto acumulativo.
“Muchos niños tienden a regresar con diabetes en diciembre, pero es causado por la mala alimentación que arrastran de forma crónica en el tiempo. Las vacaciones solo ponen de manifiesto un problema preexistente”.
El consumo excesivo de azúcar y carbohidratos refinados durante las fiestas no solo afecta el peso. Rivero advierte sobre un agotamiento sistémico que incluye la sobrecarga del tracto gastrointestinal y del metabolismo al procesar niveles inusuales de glucosa.
Además de las repercusiones físicas, el experto destaca efectos en otras áreas como la cognitiva cuando los niños se muestran más lentos, distraídos y con falta de concentración. También alteraciones de la conducta con irritabilidad o ansiedad.
A esto se suma que el alto consumo de refrescos obliga a los riñones a trabajar por encima de su capacidad normal.
Más allá de la dieta
El especialista destaca con preocupación que en estratos socioeconómicos bajos las bebidas azucaradas suelen utilizarse como suplementos alimenticios, agravando el daño metabólico en la población infantil más vulnerable.
Para mitigar el riesgo de desarrollar diabetes u otras alteraciones intestinales que pueden durar semanas, el doctor Rivero enfatiza la necesidad de fomentar el ejercicio y la actividad física incluso durante los días de descanso.
La recomendación para los padres es mantener un régimen alimentario saludable durante todo el año, de esta forma el organismo estará mejor preparado para procesar los excesos ocasionales de las festividades.
“La ciencia ha demostrado que intervenir antes de los excesos reduce su impacto e incluso mejora la capacidad del cuerpo para procesar grasas, carbohidratos y toxinas. Esto es especialmente relevante durante diciembre, cuando la combinación de estrés, mala calidad del sueño y cambios alimentarios hace que el organismo funcione de forma menos eficiente”./LDS
