Queremos más acciones y menos elecciones
Todos los venezolanos los contentos y los descontentos con los resultados de las elecciones del 28 de julio de 2024, deseamos que haya menos elecciones y más empleo, progreso y bienestar.
Comprendemos el valor que le da el coronel José Manuel Suárez, candidato a la reelección, a los 33 procesos electorales que se han hecho en los 26 años de gobierno revolucionario, pero no fue para estar votando una vez al año, con ñapa y demás, que el pueblo apostó por un cambio el 6 de diciembre de 1998.
Queremos menos elecciones y más acciones porque con las reservas petroleras, de gas y de oro que tiene Venezuela, podríamos tener un desarrollo económico y una calidad de vida superiores a los que tienen Singapur, Luxemburgo, Catar, Suiza, Noruega o los Emiratos Árabes Unidos.
Lo merecemos, tenemos recursos naturales, tenemos bellezas naturales, una excelente ubicación geográfica y la gente capacitada para impulsar el desarrollo económico y la justicia social que merecemos.
Pensamos, insisto con esto, que solo hace falta que quienes están al mando del Gobierno nacional adopten el sistema económico chino que tanto han elogiado y tanto han repetido que van a emular, y con eso y todos los recursos que la naturaleza nos dio, dejar de retrocedes y avanzar. No queremos seguir en agonía, como está hoy el 85 por ciento de la población.
Perdón, pero es que la pobreza que hoy nos acongoja, es injustificable. Somos un país de grandes riquezas, que no dependen de ninguna potencia mundial, sino de nuestros gobernantes que aplican ideas que no han dado resultados positivos.
“Nadie nos obligó a escoger como enemigo al país más poderoso del mundo”, la frase que enterró políticamente a Érika Farías, hace unos cuatro años, no es lo determinante, pues el mundo lo importante es la economía: petróleo, gas, aluminio, hierro, oro…
Por otra parte, aunque el hambre pueda servir como distracción, el progreso no es una amenaza a la estabilidad y la tranquilidad de los gobernantes, porque en esos países con altos ingresos per cápita, nadie se ocupa de desestabilizar y todos disfrutan en grande, sin tener que disimularlo.
-Rómulo Herrera
