Naiguatá celebrará el Año Jubilar Franciscano enfocada en la caridad

Laura De Stefano

Abrir la puerta de la caridad, mediante la visita y el cuidado de los enfermos, será uno de los dones de San Francisco de Asís que la comunidad de Naiguatá promoverá en conmemoración de los 800 años de la muerte del santo.

Este domingo se dio inicio al Año Jubilar con la Peregrinación de la Humildad y la apertura de la puerta del templo parroquial San Francisco de Asís, donde el padre Antonio Rella celebró junto al párroco José Martín Vegas la solemne Eucaristía ante una multitudinaria feligresía.

Estuvieron de invitados los frailes Antonio Reyes y Omar de la Orden de Franciscanos Menores de Venezuela. También los hermanos de la Orden Franciscana Seglar que hacen vida en la Diócesis de La Guaira.

El presbítero Vegas informó que el pasado 10 de enero el Papa León XIV proclamó el 2026 como el Año Jubilar Franciscano. Asimismo, destacó que el comunicado de la Penitenciaría Apostólica invita a los fieles a seguir el ejemplo del santo, convirtiéndose en modelos y testigos de la paz.

En La Guaira hay solamente dos centros dedicados a San Francisco: la capilla del colegio la Divina Providencia en Guaracarumbo y la iglesia de Naiguatá. Nosotros comenzamos con la caminata de la humildad, desde la entrada del pueblo hasta el templo jubilar, donde se abrió la puerta”.

Vía crucis ecológicos y festivales

El padre destacó que durante la Cuaresma y la Pascua se realizarán vía crucis con enfoque ecológico y costero. Además, se pondrá en marcha la misión parroquial “Paz y Bien: Cristo vive en Naiguatá”.

El 4 de octubre, fiesta de San Francisco, tendrán un festival de la fraternidad guaireña donde cada sector de la parroquia y movimiento diocesano compartirán sus talentos.

“Vamos bendecir el mar y las mascotas en un acto público, y se organizará la cantata al hermano sol, un concierto de coros parroquiales en la plaza del Pueblo Arriba”.

Durante este año y de manera permanente habrá confesiones en la iglesia y charlas mensuales sobre San Francisco de Asís. A nivel social, además de la visita a los enfermos, crearán el ropero de San Francisco de Así, un centro de acopio para la distribución de prendas de vestir.

En la clausura una peregrinación diocesana, la siembra de algunos árboles y la misa de cierre al término del año jubilar que será el 10 de enero de 2027.

Extenderlo a todos los fieles

Es fundamental recordar que San Francisco de Asís fue quien cantó a la creación; por ello, este Año Santo está profundamente marcado por un carácter ecológico y un amor genuino hacia la naturaleza.

De igual forma, destacan su espíritu de pobreza, el desprendimiento y su servicio a los más necesitados, así como una piedad centrada especialmente en la crucifixión, el dolor y la muerte de Cristo. Esta celebración busca prolongar el Año Jubilar de la Esperanza 2025.

“La convocatoria está dirigida a la familia franciscana en su totalidad. Desde las órdenes religiosas hasta los seculares, laicos, sociedades y asociaciones que integran las reglas de San Francisco en su espiritualidad. Todos ellos son los destinatarios principales de este Año Santo especial”.

Sin embargo, el Papa ha querido extender esta gracia a todos los fieles cristianos sin distinción. Con el ánimo de fomentar la conversión y la renuncia al pecado, se invita a peregrinar a cualquier iglesia conventual franciscana o lugar de culto dedicado a San Francisco de Asís.

El párroco Vegas recordó que para obtener los beneficios del jubileo, se debe participar en la Eucaristía y la comunión, además de rezar el Credo, el Padre Nuestro y las intenciones del Sumo Pontífice, cumpliendo así con los requisitos permanentes del Año Santo.