La escasez de combustible continúa y por eso vuelven las colas

Las bombas dolarizadas no tienen cola, pero esta opción resulta insostenible

Las cisternas que llegan a las estaciones subsidiadas lo hacen con cargas de apenas 10 mil litros, lo que rápidamente se agota y muchos quedan con mucha frustración en la cola.

En contraste, las bombas dolarizadas que venden a precio internacional han logrado amortiguar parte de la situación, siempre tienen combustible, sin cola, pero esta opción resulta insostenible para la mayoría de los usuarios, quienes no cuentan con ingresos suficientes para costearla con regularidad.

De esta manera, mientras se mantenga la escasa dotación a las subsidiadas el abastecimiento de combustible seguirá siendo un desafío para los habitantes del litoral, obligando a muchos a pasar horas en cola.