La depresión: El grito silencioso que necesita ayuda profesional

El psicólogo Roger Álvarez manifestó que no es un juego, porque ese estado de tristeza persistente tiene tanto un contenido psicológico como biológico

Laura De Stefano

“Los trastornos del estado de ánimo, sea la depresión o ansiedad, requieren de la evaluación y el tratamiento de especialistas que en su formación han desarrollado la sensibilidad necesaria para atender estos casos”, señaló el psicólogo Roger Álvarez de la Fundación San Pedro Apóstol, en Maiquetía.

Explicó que en estos trastornos hay disfuncionalidades que apuntan a la búsqueda de distorsiones y cambios conductuales como la apatía, anhedonia, desesperanza y el desinterés. Por eso no pueden ser atendidos por cualquiera, sino por profesionales.

Sin embargo, las familias y los amigos pueden solicitar ayuda psicológica cuando ven algún cambio brusco en el comportamiento de la persona. “A través de la cercanía, explicarle que hay situaciones que no podemos manejar ni tenemos las herramientas para hacerlo. Que necesita de un especialista”.

Álvarez mencionó que, culturalmente, a las mujeres se les hace más fácil buscar ayuda profesional que a los hombres. Esto se debe a que, por aspectos psicosociales, se les encasilla como valientes, que no lloran ni muestran debilidades.

Hay otros factores, como el económico. Aunque el Estado de alguna forma ofrece servicios psicológicos gratuitos en instituciones de salud pública como el Centro de Atención Psicofamiliar el Niño y el Mar en Catia la Mar, en Sanidad, el Periférico de Pariata, el Seguro Social y la Clínica Popular Dr. Alfredo Machado.

En lo privado está Cáritas de Venezuela con el proyecto José Gregorio Hernández que ofrece atención psicológica a muy bajo costo en los dispensarios Sangrado Corazón de Jesús en la Páez, de la Aviación y José Gregorio Hernández en 10 de Marzo. Próximamente, se abrirá uno en Caraballeda.

Desarrollar habilidades

El especialista dijo que la depresión se puede prevenir, siempre que no sea biológico, con la psicología positiva que estudia las variables que tiene repercusión en un buen vivir del ser humano.

Hablamos de la resiliencia, del optimismo, de la fe, de la adaptabilidad, de la alegría y la flexibilidad.  “En este mundo, que cambia de manera constante e incierta, necesitamos de estas habilidades para adaptarnos de la mejor manera”.

Lamentó que las escuelas se enfocan en el desarrollo cognitivo de los niños, pero no en las emociones. Situación que se viene acentuando en los últimos años con una sociedad que busca solo lo fácil e inmediato.

“La resiliencia, la fe, el optimismo y la adaptabilidad requieren de trabajo. No podemos comprar estas habilidades que se desarrollan únicamente en un ambiente adverso. Hay que incluir la paciencia y la constancia, factores que nos permiten alcanzar las metas propuestas”.

Un problema social

El psicólogo Álvarez indicó que en el caso del suicidio el principal factor es el social, porque dentro de la sociedad debemos cumplir con ciertas exigencias y dentro de esas exigencias están la alimentación, la vivienda, la ropa, la distracción y la educación.

Si esto se ve trastocado con mucha frecuencia, se pierde la expectativa de vida.  “Debemos entender que esta situación no es para toda la vida, es solo una circunstancia. Pero entender que no hay solución para esa dificultad o problema, también es una solución. Es adaptarse a esas adversidades”.

Puntualizó que la depresión afecta principalmente el estado de ánimo de la persona con pensamientos negativos, de inutilidad y de interés que pueden estar acompañadas de irritabilidad por no ver cambios. “Esto ocurre en todas las etapas de la vida, pero en un niño suele enmascararse y va socavando su autoestima”.

El llamado es buscar ayuda profesional, porque la depresión no es un juego. No solo tiene un contenido psicológico, sino también biológico, es un trastorno del estado de ánimo. “Las evidencias científicas han demostrado que tanto la psicología como la psiquiatría son las armas más efectivas para tratarla”.