Hasta culebras salen en Los Mangos en Naiguatá
La rotura de unas tuberías de aguas servidas y aguas blancas, que se derraman de manera permanente al final de la avenida Los Mangos, en Naiguatá, se ha convertido en un verdadero peligro, ya que esta vía lleva a la cancha donde entrenan niños y adolescentes.
El barro, que ha alcanzado hasta un metro de altura, al igual que la maleza y el hedor constante, han provocado la proliferación de zancudos y hasta culebras, por lo que padres y representantes, además de los entrenadores, han hecho gestiones para que Hidroven tome cartas en el asunto, pero todo ha sido infructuoso.
A pesar de haber metido una retroexcavadora pequeña para tratar de desmalezar y arrastrar el barro, el derrame constante de estas aguas mantiene la vía intransitable. JD
