El acompañamiento en el dolor es vital
La psicóloga Florymar Quijada dijo que existen señales que nos pueden alertar ante un posible suicidio
Laura De Stefano
La tristeza profunda, los cambios repentinos de comportamiento, el descuido de la higiene personal y las faltas al trabajo en una persona que antes era responsable son algunas de las señales de alerta más comunes que podrían indicar un riesgo de suicidio.
La psicóloga Florymar Quijada, de la Fundación San Pedro Apóstol y del Centro Médico Gamma, manifestó que lamentablemente no son captadas por las personas que están a su alrededor. Tal vez por mitos o tabúes de que creer que el suicida no dice nada o porque enmascaran las emociones y es difícil de detectar.
Explicó que la principal causa que lleva a la persona a tomar esta decisión es no encontrar ninguna opción para solucionar sus conflictos. “No saben cómo resolverlos y ven como única alternativa desaparecer”.

Es allí donde la familia y los amigos juegan un papel vital en la prevención. No solo detectando algún cambio en el comportamiento que sea sospechoso, sino en el acompañamiento durante su dolor sin dar juicios de valores ni charlas de empoderamiento.
“Simplemente estar a su lado y brindarle apoyo en términos de si quiere recibir ayuda o cualquier tipo de orientación profesional, considerando que no siempre tenemos la herramienta para ayudar a una persona en esta condición”.
La especialista recalcó que el abordaje de la salud mental debe ser tanto psicológico como psiquiátrico, y que es crucial trabajar siempre con la familia para su contención. Recordó que los trastornos más frecuentes que contribuyen al comportamiento suicida son la depresión y la ansiedad.
De acuerdo a las estadísticas, los adolescentes y las personas adultas mayores tienen mayor propensión al suicidio porque son más vulnerables. “Sin embargo, en cualquier etapa de la vida y desarrollo puede ocurrir. No hay una edad exacta”.
Cada 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio. Desde 2003, el objetivo ha sido visibilizar esta problemática y recalcar que, a pesar de su gravedad, el suicidio es un fenómeno prevenible.
El lema es “Cambiar la narrativa”, busca derribar el estigma, crear conciencia y fomentar una cultura de comprensión y apoyo./LDS
