Crisis económica y estrés crónico disparan la obesidad metabólica
Rosa Casella, doctora en nutrición, manifestó que no es solo un problema estético, sino médico por su alto riesgo a la salud
Laura De Stefano
El estrés derivado de la crisis económica en el país no solo genera pérdida de peso en algunos sectores, sino que está impulsando una epidemia de obesidad metabólica vinculada al cortisol y a la sustitución de proteínas por carbohidratos económicos.
A propósito del Día Mundial de la Obesidad, que se conmemora este miércoles 4 de marzo, la doctora en nutrición Rosa Casella explicó que el estrés crónico por factores financieros activa mecanismos hormonales que promueven directamente la acumulación de grasa en la zona abdominal.
A esto se suma la “alimentación emocional”, donde los pacientes buscan refugio en alimentos ultraprocesados poco saludables como mecanismo de compensación ante la angustia y la incertidumbre.
La especialista señaló que los hombres entre 40 y 60 años son los más afectados por el sobrepeso metabólico, mientras que en las mujeres predomina la búsqueda de soluciones quirúrgicas como la bariátrica.
Por otro lado, el gran desafío persiste en la población infantil, donde el estrés familiar y la ausencia de hábitos saludables complican el panorama a futuro. “El consumo de vegetales en la edad adulta no suele ser un problema, pues los adultos logran adaptarse. El verdadero reto está en los niños y adolescentes”.
Sin embargo se ha logrado introducir el consumo de vegetales como tomate, lechuga y pepino. La nutricionista enfatizó que el entorno familiar sigue siendo el factor determinante para fomentar el consumo de verduras y asegurar una mejor salud nutricional en las nuevas generaciones.
Del sobrepeso a la obesidad mórbida
“El sobrepeso y la obesidad enfermedades crónicas que consiste en la acumulación anormal o excesiva de grasa. Ambas son un factor de riesgo clave para enfermedades cardiovasculares, diabetes y ciertos tipos de cáncer”.
La doctora Casella manifestó que no es solo un problema estético, sino médico por su alto riesgo a la salud. El diagnóstico se basa en el Índice de Masa Corporal (IMC), una relación entre el peso y la talla que marca la hoja de ruta para los especialistas.
Según los estándares médicos actuales el sobrepeso es IMC igual o superior a 25 y la obesidad es IMC superior a 30. Mientras que la obesidad grave es IMC superior a 35 y la mórbida cuando el IMC supera los 40 puntos.
