Aumentó la vulnerabilidad social

Adalys Reyes, presidenta regional de Copei, dijo que el salario mínimo ha quedado reducido a menos de  un dólar

Beatriz Rodríguez

“La familia venezolana vive una situación muy compleja  marcada por la inseguridad alimentaria, la falta de poder adquisitiva y el colapso de los servicios básicos lo que la  sumerge en un marasmo social“, expresó la profesora Adalys Reyes.

Indicó que  el salario mínimo  quedó reducido a menos de un dólar y la canasta básica se ubica en más de 500 dólares y con los  130 bolívares que devenga la mayoría  no se puede comprar ni una bolsa de pan.

“El pueblo está pasando mucho trabajo porque no cuenta con los  recursos para  poder alimentarse   mucho menos para comprar medicinas y pagar los servicios“.

Fue enfática  al  resaltar  que el gobierno sigue con su política de bonos adicionales, “esos ingresos no forman parte del salario por lo tanto no aplican para cálculos de prestaciones sociales ni otras  beneficios laborales“.

Añadió que los que se está viviendo pone  en  evidencia el gran desequilibrio entre los ingresos de la  población y el costo  real de los alimentos provocando la precaridad de millones de familias de Venezuela.

‎”Ante esta situación, al ver mermado el poder adquisitivo de la gente, se vive la angustia a diario por el alto costo de los alimentos, sin mencionar el regreso a clases que se avecina en pocas semanas  lo que hace que el panorama se  torne  más crítico, ya que la gran mayoría de los padres  no cuentan con los recursos para cubrir el costo para uniformes  calzado, útiles escolares y pasajes”.

‎Es imperativo que se revisen todos los  contratos colectivos de todos  los sectores del país y el salario mínimo se ajuste a la realidad económica.