“No hay mejor motivación que recibir la bendición de un paciente”

Con 33 años de trayectoria, el doctor Luis Roquet reflexiona sobre los retos emocionales de la profesión

Laura De Stefano

Con motivo de la celebración del Día del Médico, este martes 10 de marzo, el diario La Verdad quiso honrar a varios médicos de la región, entre ellos el doctor Luis Roquet.

Para el urológo oncólogo la medicina fue una evolución que comenzó en las aulas de la Universidad del Zulia (LUZ) en 1987 y se consolidó entre los desafíos de la medicina rural y las guardias de cirugía general.

“Cuando uno es estudiante, casi siempre aspira a las especialidades más mediáticas como cirujano o neurocirujano”. Sin embargo, fueron esos 18 meses en el campo y su rotación por distintas subespecialidades los que le revelaron su verdadero lugar: la urología.

Desde que inició su residencia en 1993, y como especialista egresado del Hospital Miguel Pérez Carreño del IVSS en 1996, el urólogo ha dedicado más de tres décadas a una disciplina que, según explica, va mucho más allá de lo que la mayoría cree.

A pesar de la experiencia acumulada como profesor de postgrado durante más de 20 años (1998-2021), el doctor Roquet admite que hay una parte del oficio para la que nunca se está totalmente preparado y es el diagnóstico de cáncer.

“Lo más difícil es dar esa noticia. Solo mencionar el nombre genera una transformación emocional que afecta al paciente y a su entorno. Uno trata de colocarse una armadura, pero también nos afecta”.

Para él, la muerte de un paciente sigue siendo un golpe duro. Pero, es la mística y el profesionalismo lo que permite a los médicos superar las adversidades para seguir sirviendo.

Uno de los puntos en los que el especialista hace mayor hincapié es en la necesidad de desmitificar su área de trabajo. “Siempre les digo a mis pacientes: las mujeres también tienen riñones, vejiga y uretra”.

Las infecciones urinarias, la incontinencia y los tumores de vías urinarias son las causas principales por las que la población femenina acude a su consulta, recordándonos que la salud urológica es un tema de bienestar general, sin distinción de género.

Tecnología al servicio del paciente

En sus 33 años de ejercicio, Roquet ha sido testigo de una revolución tecnológica. Desde las mejoras en el diagnóstico por imágenes hasta la llegada del láser, la cirugía laparoscópica y la robótica.

Destaca que todos estos avances tienen un único fin que es la mejor atención del paciente, quien debe ser siempre la figura principal.

Actualmente, el doctor combina su ejercicio privado con su labor como colaborador en el servicio de Urología del IVSS Miguel Pérez Carreño, manteniendo viva la llama de la enseñanza y el servicio público.

Con una mirada crítica sobre el presente de la medicina, el especialista es enfático sobre el perfil de los nuevos aspirantes: «No todos podemos ser médicos».

Para él, la medicina actual atraviesa una crisis de percepción producto de políticas de formación cuestionables. Su receta es volver a la esencia: honestidad, sacrificio y, sobre todo, pasión.

“No hay mejor motivación que recibir la bendición de un paciente cuando le dices que está curado. Ese es el momento que siempre busco”.