Hospital JGH sigue siendo un milagro inconcluso

No se observa movimiento de obreros, ni siquiera un vigilante para que resguarde la obra de los saqueadores

Laura De Stefano

A escasos cinco días de la canonización del doctor José Gregorio Hernández, que se celebrará este domingo 19 de octubre en la plaza San Pedro, muchos se preguntan por qué no se han retomado los trabajos de construcción del hospital general de Catia la Mar que lleva su nombre.

Actualmente, la infraestructura del futuro hospital se encuentra a merced del hampa, especialmente de quienes sustraen hierro para su comercialización, y de la desidia. Solo el personal del Hotel Alto Mar y miembros del consejo comunal Bulevar La Marina, con recursos limitados, mantienen la jardinería de la plaza ubicada frente al edificio.

El proyecto nació hace 4 años, en noviembre de 2022, cuando el gobernador José Alejandro Terán anunció la adquisición de un edificio de 8 pisos, que originalmente sería una clínica privada llamada San Jorge, con el fin de construir allí un hospital general.

En septiembre de 2023, el mandatario regional y la ministra de Salud, Magaly Gutiérrez, inspeccionaba la infraestructura que tenía un 60% de avance.

El 31 de diciembre de 2023 fue develado un monumento de 1.75 metros del Médico de los Pobres en la recién construida plaza Dr. José Gregorio Hernández, ubicada frente al hospital. Sin embargo, a menos de un año de su inauguración y bendición, la placa fundacional fue destruida por vándalos.

En agosto de este año, equipos técnicos de la Fundación de Edificaciones y Equipamiento Hospitalario (Fundeeh) y la corporación Juntos Todo es Posible visitaron la edificación para evaluar, diseñar y adecuar la infraestructura con el objetivo de convertirla en un hospital operativo.

Posteriormente, el 1º de octubre, el gobernador Terán informó que esas inspecciones permitirían la pronta culminación de la obra con el apoyo del Gobierno Nacional.

Sin embargo, a pesar de las declaraciones del mandatario regional, han transcurrido trece días y, según expresaron miembros del consejo comunal, en el lugar no se observa ni siquiera un vigilante que resguarde la edificación, tampoco ningún tipo de movimiento de obreros.

De culminarse la obra, el hospital de 8 pisos contará con 5 quirófanos, 89 camas y más de 15 especialidades médicas. Además, de laboratorio, imagenología, sala de obstetricia, de cirugía menor, rayos X, farmacia, trauma shock y sala de quemados.

Falta entrada de emergencia

La mayor preocupación de los habitantes de los ocho consejos comunales, desde Catamare hasta la urbanización Marapa Marina, no es solamente la paralización de la obra, sino la carencia de una entrada de emergencia y de estacionamiento para el personal médico, administrativo y visitantes.

“Creíamos que en el centro de lo que hoy en día es la plaza, se construiría la entrada y la salida de emergencia. Esto va a colapsar, por lo que esperamos que el gobernador escuche nuestras observaciones”.