Tu red wifi ya puede identificarte incluso con el teléfono móvil apagado
Durante bastante tiempo, la vigilancia digital parecía depender de cámaras, micrófonos, GPS o teléfonos móviles. Ahora, un equipo alemán acaba de enseñar algo que puede causar inquietud: las señales wifi habituales pueden bastar para reconocer individuos concretos incluso cuando no cargan dispositivos encima.
A lo largo de décadas, el wifi se entendió como una infraestructura destinada exclusivamente a transportar datos entre aparatos. Los investigadores revelan que las ondas inalámbricas contienen rastros suficientes para distinguir personas; y no porque las cámaras las vean, sino porque sus cuerpos alteran el recorrido de la señal de una manera característica.
La conclusión posee algo de perturbador. El problema ya no consiste únicamente en qué información compartimos en internet, sino en la posibilidad de que el propio entorno físico empiece a actuar como sensor silencioso. De repente, las paredes, el aire y el tráfico inalámbrico recuerdan menos a una red pasiva y más a un sistema de percepción ambiental, transformando una infraestructura cotidiana en una posible herramienta biométrica invisible.
El trabajo, presentado en la Conferencia ACM sobre Seguridad Informática y de las Comunicaciones, gira alrededor de un componente técnico poco conocido, denominado beamforming feedback information (BFI) o información de retroalimentación de beamforming. Dicho mecanismo apareció con wifi 5 (802.11ac) para permitir que móviles y ordenadores indiquen al router cómo orientar la transmisión y mejorar cobertura o estabilidad.
Ese intercambio sucede continuamente y, además, buena parte de esa información viaja sin cifrar. El equipo científico identifica patrones físicos únicos dentro del tráfico BFI estándar tras estudiar cómo las ondas rebotan contra muebles, paredes y cuerpos humanos antes de regresar al punto de acceso. La idea recuerda vagamente al radar, aunque aquí no intervienen antenas militares ni un equipamiento singular. Los autores optaron por usar routers comerciales y tarjetas wifi corrientes para reconstruir firmas inalámbricas asociadas a cada participante mediante aprendizaje automático. El sistema recibió el nombre de BFId.
Existe un matiz técnico relevante. Los trabajos anteriores de identificación inalámbrica solían apoyarse en channel state information (CSI) o información del estado del canal, un tipo de medición mucho más difícil de obtener porque exige firmware modificado y hardware compatible, como la veterana Intel 5300 lanzada en 2008. Según el propio paper, menos del 6 por ciento de los dispositivos desplegados soportaban extracción CSI en 2023.
Fuente: Muy Interesante
