Se celebran los 426 años de la llegada del Santo Cristo de la Salud

El domingo 22 de marzo, después de la misa, se realizará la tradicional procesión de la imagen

Laura De Stefano

El pueblo guaireño se viste de gala este martes para celebrar los 426 años de la llegada de una de sus figuras más emblemáticas: el Santo Cristo de la Salud.

Lo que comenzó como un aparente error de destino en el año 1600, se convirtió en el pilar espiritual de una región que le atribuye milagros y sanaciones históricas.

Las festividades religiosas comienzan formalmente este 17 de marzo con una misa solemne a las 6:00 pm en la Catedral San Pedro Apóstol. Esta eucaristía estará dedicada especialmente a la memoria de los socios y devotos difuntos de la cofradía.

Pero el fervor alcanzará su punto máximo el próximo 22 de marzo, cuando a las 9:00 am, el obispo de La Guaira, monseñor Pablo Modesto González, presida la eucaristía central.

Como dicta la costumbre centenaria, tras la misa, la sagrada imagen saldrá en procesión. El Santo Cristo recorrerá las calles que una vez sanó, acompañado por una multitud que busca agradecer favores o pedir clemencia

El “error” que sanó a un pueblo

En el año 1600, mientras La Guaira sufría los estragos de una peste devastadora, los sacerdotes locales solicitaron una imagen de Cristo crucificado a España.

El 17 de marzo de aquel año, un buque atracó en el puerto con una caja de madera. Al abrirla, los locales notaron dos discrepancias: no era el Cristo de brazos abiertos que esperaban, sino uno ya fallecido listo para el Santo Sepulcro, y el manifiesto indicaba que su destino final era la Basílica de Maracaibo.

“Los guaireños convirtieron en suya esta imagen. Las crónicas de la época reportaron la sanación de muchos ante la epidemia, por lo que fue denominado el Santo Cristo de la Salud», relatan los historiadores.

La imagen ha sobrevivido a eventos históricos que han marcado a La Guaira. En 1743, durante el intento de invasión de la ciudad por parte del comodoro inglés Charles Knowles, la iglesia donde se resguardaba la imagen fue impactada por los cañones enemigos, pero la imagen no sufrió daños.

Ni el devastador terremoto de 1812, que destruyó el templo, pudo con el Cristo de la Salud. A pesar de que han pasado más de cuatro siglos, la devoción permanece intacta.

Los miembros de la cofradía han manifestado su deseo de que las nuevas generaciones se involucren activamente en estas festividades para asegurar que el legado histórico y espiritual del Santo Cristo no se pierda con el tiempo.