Los urólogos deben incentivar a los pacientes al chequeo regular

La iniciativa del Mes Azul, con su amplia difusión y campañas de despistaje, ha cobrado fuerza en los últimos años, pero para los profesionales de la salud, su verdadero valor radica en ser la “cosecha” de la semilla plantada a lo largo del año.

«Yo creo que el mes de noviembre es como la fecha final de lo que uno ha sembrado y ha cultivado durante todo el año,» señaló el urólogo Luis Roquet, destacando que la atención a la salud masculina no debe ser un evento anual, sino una práctica diaria.

El objetivo principal de esta perspectiva es incentivar y motivar a los pacientes, no solo por medio de campañas masivas, sino a través de la consulta regular, independientemente del motivo por el que acudan al médico.

El especialista subraya que el trabajo fundamental de los médicos y, en particular, de los urólogos, es hacer ver a los pacientes la importancia de cuidar su salud de manera integral.

La meta principal es detectar a tiempo patologías oncológicas, refiriéndose específicamente al cáncer de próstata. Para ello, la labor de concienciación debe ser paulatina y constante, mantenida durante todo el año.

Noviembre Azul cumple una función crucial: es el momento en el que toda la información manejada durante el año llega al paciente con mayor énfasis.

Se ha observado que la visibilidad de las campañas y el hecho de que más personas estén asistiendo a los despistajes sirve como un fuerte motivo de aliento para aquellos que aún dudan en evaluarse.

ayuda a perder el tabú asociado a la consulta urológica, especialmente el miedo al tacto rectal y la evaluación física.

El especialista concluye que la iniciativa debe dirigirse no solo al paciente con alto riesgo o edad correspondiente, sino también a sus familiares y a otros pacientes sin problemas prostáticos conocidos, para orientarlos e integrarlos en la cultura del cuidado preventivo continuo./LDS