La asertividad evita convertirnos en víctimas de nuestra propia frustración

La crisis económica y la falta de proyectos a largo plazo han hecho que las parejas, sobre todo en jóvenes, los lleve a una confrontación donde cualquier roce se siente como un ataque.

“Si consideramos nuestra realidad social actual, es evidente que esta resulta disfuncional. A menudo se la describe como una sociedad en descomposición. Dentro de este marco, la pareja no es, en absoluto, tolerante”, expresó el psicólogo Karim Osgood.

Según el especialista el primer paso para sanar una relación es recuperar el para qué. Muchas parejas fracasan porque no contemplan la crisis como parte del camino.

“Desde la década de los 90, y con mayor acentuación en el siglo XXI, el compromiso brilla por su ausencia. Cuando no hay un proyecto en común, cualquier conducta del otro se interpreta como dañina”.

Para el psicoterapeuta el compromiso no es una carga, sino el marco que permite que la relación no se rompa ante la primera adversidad.

Manifestó que tenemos derecho a estar enojados. El problema no es el enojo, sino qué hacemos con él. La asertividad aparece aquí como la técnica para evitar convertirnos en víctimas de nuestra propia frustración.

“La petición asertiva no pierde fuerza ni autenticidad cuando nos entrenamos en identificar nuestras interpretaciones durante una discusión”.

El psicólogo Osgodd señaló que las parejas actuales han “normalizado” vivir en tensión, incluso en momentos de calma.

Romper este ciclo requiere voluntad para desaprender patrones heredados y entender que la armonía no llega sola, se entrena. “Como bien se dice ¡la práctica perfecciona la técnica!”./LDS