La adicción a lo digital provoca daños emocionales en los niños
Laura De Stefano
“La frontera entre el uso saludable de las pantallas y la dependencia psicológica es más sutil en los niños que en los adultos, ya que su capacidad de autorregulación aún está en desarrollo”, advierte la psicóloga Ambar Castillo.
La reacción del sistema nervioso ante la ausencia del dispositivo es un indicador clave, porque el uso excesivo de los dispositivos digitales suele derivar en una marcada desregulación emocional, cambios de humor.
Advierte la especialista que la vida real requiere espera, esfuerzo y tolerancia al error, el mundo digital, en cambio, ofrece una “gratificación instantánea”.
Esta dinámica altera el sistema de recompensa del cerebro, volviendo a los niños más impacientes y se les hace más difícil realizar tareas que no les ofrezcan un estímulo visual inmediato, como la lectura, por ejemplo.
“Es justo en ese momento crítico cuando la pantalla deja de ser una actividad más del día a día y se convierte en el eje central del bienestar emocional del niño adicto a lo digital”.
La experta Ámbar Castillo sugiere retrasar el acceso a dispositivos y redes sociales lo máximo posible, idealmente hasta los 15 o 16 años.
Esta recomendación se fundamenta en que los menores de 13 años carecen de la madurez para gestionar interacciones en línea, quedando vulnerables ante el ciberacoso o contenido inapropiado.
Además, destaca que a menudo los niños no comprenden los conceptos de privacidad y seguridad, compartiendo información personal sin medir las consecuencias.
Señala que la exposición temprana a redes sociales se ha vinculado directamente con cuadros de ansiedad, depresión y baja autoestima, pues los menores suelen caer en la “comparación social”, intentando cumplir con algunos estándares poco realistas que ven en internet.
“Sugiero que los padres y cuidadores esperen hasta que los niños sean al menos adolescentes para permitirles el acceso a redes sociales, y que supervisen su uso para garantizar una experiencia segura y positiva”.
