Humberto Díaz busca su ascenso nacional o internacional
Galvis Guzmán.- El sabanero Humberto Díaz, quien junto a Jocksan Blanco rompe con la tradición beisbolera del populoso pueblo de Caruao, se abre camino en el difícil mundo del pugilismo, y anda en la búsqueda del ascenso en el ranking nacional y mundial que le permita una pelea, que lo catapulte a los lugares de privilegio para combates de jerarquía.
Díaz viene de realizar una pelea en España, pero superior a su peso con la intención de foguearse y lograr las relaciones con los promotores boxísticos que lo ayuden a dinamizar su carrera.
“Si vengo de hacer un combate en España, gracias a una oportunidad que me salió y no podía desaprovecharla, más aún si deseo abrirme espacio en el mercado del pugilismo. Abandoné en el cuarto round. En estos escenarios van muchas personas que pudieran ayudarme”, nos comentó Díaz desde su residencia en La Sabana.
Enfrentó este compromiso español casi sin apoyo, prácticamente una aventura buscando oxigenarse en la carrera.

Humberto tiene una carrera corta, la cual comenzó algo avanzado en edad pero con muy buenas condiciones físicas. Tiene 11 peleas realizadas de las cuales ha ganado 8 y ha perdido 3, siendo su división oficial, el súper Welter.
Se inició en el pugilismo orientado por Guzmyr Perdomo, quien fuera destacado boxeador amateur guaireño, que le dio muchas satisfacciones a nuestro estado y posteriormente subió al profesional.
“Me he estado entrenando en Caracas con Edgar Ilarraza, pero quiero estar con Andrés Montañez, porque necesito a un entrenador dedicado que me ayude a proyectarme”, nos señaló.
Aspira buscar una pelea en su peso habitual ( Súper Welter) a nivel nacional que le permita hacer presencia en el ranking.
El potencial y la actitud de surgir las posee intactas, el costeño.
“Hay posibilidades de una pelea para finales de abril. Y de conseguir afuera que sea en mi peso y viajar con un equipo que me ayude en la esquina”, expresó el hijo de Enriqueta Laya.
Por lo pronto, se mantiene entrenando, esperando la oportunidad que lo catapulte./G.G.
