¡Hay comida, pero no quien la pague!

¡Hay comida, pero no quien la pague!

*En Venezuela los anaqueles están llenos… pero los bolsillos vacíos

En Venezuela ya no se ve escasez como hace unos años. Se puede observar que los supermercados mantienen sus anaqueles llenos y los bodegones abastecidos con productos importados. Los fruteros y verduleros rebosan de mercancía, pero hay un detalle: el guaireño no tiene con qué pagar los alimentos.

El salario mínimo no alcanza ni para un litro de aceite. Con apenas 130 bolívares al mes (menos de 2 dólares), muchos viven una angustia diaria el hecho de ver la comida, olerla, pero no poder llevarla a casa.

Los precios parecen de otro país: un kilo de carne hasta 10 dólares, un cartón de huevos 4 dólares y un litro de aceite 3.5 dólares.

En muchos establecimientos, el precio de un kilo de harina ronda el dólar y medio, lo que antes era sagrado en la mesa del venezolano hoy se ha convertido en un lujo.

Hay inventario suficiente y se consigue en supermercados y bodegones, el verdadero problema está en el bolsillo del venezolano. La mayoría de los trabajadores públicos, pensionados y personas sin acceso a divisas deben escoger entre comer un poco… o no comer nada./jd