Estilo de vida poco saludable dispara la hipertensión en jóvenes

El médico internista Alba destacó la importancia de una dieta balanceada y ejercicios para prevenir la enfermedad

Laura De Stefano

La hipertensión arterial dejó de ser una enfermedad exclusiva de la tercera edad, ya que cada vez es más frecuente ver a pacientes jóvenes con cifras tensionales elevadas.

Este alarmante panorama cobra especial relevancia a propósito de celebrarse este domingo 17 de mayo el Día Mundial de la Hipertensión Arterial.

El doctor Dreny Alba González, médico internista que atiende en el Centro de Especialidades Médicas El Cristo (en Maiquetía) y en TereSalud (en Catia la Mar), señaló que este fenómeno está vinculado directamente con el sedentarismo y los malos hábitos diarios.

El especialista explicó que, si bien esta patología se observa con mucha frecuencia en adultos mayores, pacientes con obesidad y personas con diabetes mellitus, la tendencia en la población joven va en aumento.

“Cada vez se está viendo más en jóvenes debido a malos hábitos como fumar y consumir alcohol. También influye la mala alimentación, sobre todo el consumo de comida chatarra y la ingesta frecuente de refrescos”.

De acuerdo con el doctor Alba González, la proporción de la enfermedad es equilibrada, ya que afecta por igual a hombres y mujeres. Anteriormente, lo común era diagnosticar esta patología en adultos de 35 a 40 años en adelante; hoy en día, el panorama es muy distinto.

Explicó explicó que la hipertensión tiene un componente hereditario cuando familiares de primera línea (padres o abuelos) han padecido la enfermedad. Sin embargo, también influyen los factores adquiridos, tales como el sedentarismo, la falta de actividad física y una mala higiene dietética.

El internista recalcó que la hipertensión es una enfermedad controlable si los pacientes cumplen con los tres pilares fundamentales del tratamiento: dieta, antihipertensivos y ejercicio físico. De esta manera, se pueden evitar complicaciones derivadas en el corazón, el cerebro, los riñones y la vista (retina).

“La hipertensión es un factor de riesgo para otras patologías como la cardiopatía isquémica, la insuficiencia cardíaca, la nefropatía hipertensiva y la retinopatía hipertensiva”, advirtió.

La recomendación del especialista para cambiar el estilo de vida es empezar con una dieta baja en carbohidratos (reduciéndolos en un 60% o 70% respecto a lo que se consume habitualmente), aumentar la ingesta de proteínas y vegetales, y evitar por completo el cigarrillo y las bebidas alcohólicas.

Control diario en el día y la noche

Recordó que la hipertensión arterial no suele presentar muchos síntomas, de allí que se le conozca como la enfermedad silenciosa. “Cuando aparecen los síntomas es porque ya se está comprometiendo un órgano diana; algunos pacientes presentan dolores de cabeza, mareos, zumbido en los oídos, visión borrosa y vaporones”.

Su recomendación para aquellos pacientes con antecedentes familiares es tomarse la tensión ocasionalmente, cada cuatro o quince días, a fin de monitorear si comienzan a padecer de la presión arterial. Actualmente, hay muchas farmacias que ofrecen este servicio de forma gratuita.

En el caso de los hipertensos, deben medírsela diariamente y más de una vez, tanto en la mañana como en la tarde. “Deben convertirlo en algo rutinario, porque es la única forma de saber que la tensión está controlada, ya que ni siquiera cuando está alta da síntomas”.

El especialista manifestó que la visita al médico en pacientes controlados debe ser dos veces al año. Por el contrario, cuando debutan con hipertensión arterial, existe una secuencia de visitas: a los 15 días, a los tres meses y, después, a los seis meses, según cómo toleren el tratamiento y evolucionen sus niveles tensionales.

Cero carbohidratos nocturnos

Indicó que es primordial reducir la cantidad y la frecuencia de los carbohidratos en la dieta. Entre ellos, mencionó la harina de maíz, el trigo y el centeno; así como el arroz, la yuca, las papas y los plátanos.

“Hay que evitar comerlos en la noche, que es cuando el pico de insulina es mayor. No se deben consumir en la cena, solo en el desayuno y el almuerzo, y en porciones pequeñas. Lo ideal es aumentar el consumo de vegetales y proteínas (huevos, carne, pescado, pollo y cochino)”.

Finalmente, el llamado que hace el especialista a la población en el marco del Día Mundial de la Hipertensión Arterial es a tomarse la presión, seguir las orientaciones de su médico tratante, llevar una dieta balanceada, hacer ejercicio y evitar los hábitos tóxicos.

“Cumpliendo esto, quienes ya la padecen pueden llegar a controlar la tensión, y se puede prevenir en aquellos que aún no presentan la enfermedad”.