En sal y agua se convirtieron los aguinaldos de los maestros
La acelerada devaluación del bolívar ha dejado sin respiro a los trabajadores del sector público, cuyos aguinaldos ya se han convertido en “sal y agua” antes de poder hacer algo con ellos.
Los docentes, uno de los gremios más golpeados por la crisis económica, enfrentan la difícil decisión de priorizar entre la tradición navideña o las necesidades básicas.
Los maestros ya han recibido dos meses de aguinaldo: el primero fue depositado el 15 de octubre y el segundo el pasado 3 de noviembre.
Sin embargo, para un educador que percibe 500 bolívares quincenales, el monto de un mes de aguinaldo apenas alcanza los 1.000 bolívares. “Con ese dinero uno tiene que decidir si empieza a comprar los ingredientes para las hallacas o si da un adelanto en alguna tienda para los estrenos de los muchachos”, comenta un docente quien prefirió no ser identificado.
Es de hacer notar que cuando a un maestro le cae una platica extra la incorpora al gasto de la semana, porque es importante recordar que además de alimentos debe pagar servicios y transporte.JD
