El calor provoca desequilibrio en abuelos y niños
El doctor Luis Cardoza recomienda la hidratación, el uso de gorras y paraguas, y estar alerta ante cualquier síntoma
Laura De Stefano
“Dolor de cabeza, mareo y decaimiento son los síntomas más frecuentes por exposición al calor,” expresó el internista gastroenterólogo de la Fundación San Pedro Apóstol en Maiquetía, el doctor Luis Cardoza, quien manifestó que esto ocurre generalmente en sus fases iniciales.
A medida que la condición empeora, el dolor de cabeza se intensifica, y se añaden alteraciones en el nivel de conciencia (confusión, desorientación), problemas del lenguaje (lenguaje incoherente) y desmayos. En etapas más avanzadas, si no se trata, puede causar insuficiencia renal y, en personas no protegidas del sol, quemaduras solares.
Recordó que agosto y septiembre son los dos meses más calurosos, porque la declinación solar hace que los rayos solares incidan perpendicularmente sobre el país. Por eso recomienda mantenerse bien hidratado con la ingesta de agua, uno 1.5 a 2 litros, consumir frutas con alto contenido de agua y rica en potasio, usar gorra o sombrero, paraguas, protector solar y evitar la exposición en las horas picos entre las 10:00 am y las 4:00 pm.

“No se recomienda los refrescos ni las bebidas populares como el papelón frío, porque contienen azúcar que aumenta la sensación de sed y deshidrata”.
El especialista indicó que los trabajadores que pasan mucho tiempo expuestos al sol, como aquellos con horarios y actividades que los obligan a estar bajo el sol, son más susceptibles a problemas relacionados con el calor. También los niños y los adultos mayores, “en ese grupo de persona debemos incluir a los que sufren patologías como hipertensión arterial, diabetes mellitus y cirrosis”.
“Deben buscar ayuda si comienzan a sentirse mal debido al calor. Si presentan malestar general, alteración del nivel de conciencia, palpitaciones o taquicardia, mareo, ganas de vomitar y náusea, tienen que acudir a un hospital o centro de salud más cercano para que les evalúen los signos vitales, la presión arterial, la saturación del oxígeno y la temperatura a fin de evitar un daño mayor”.
Advirtió que el calor afecta de forma negativa a las personas con enfermedades crónicas, porque altera el equilibrio interno provocando crisis hipertensiva y elevando los valores de la glicemia. “Pero, lo más peligro del calor en estos pacientes son los trastornos hidroelectrolíticos”.
Explicó que existe el golpe de calor es una patología donde los síntomas están asociados a temperaturas extremas. En este caso los pacientes manifiestan que se encontraban bien, pero al salir y exponerse al sol comienzan a presentar los síntomas. Es progresivo que si no se atiende en sus primeras estapas, puede ser fatal. Mientras que el agotamiento por calor ocurre después de realizar una actividad física.
