Celulares aceleran la miopía
El especialista en retina y vítreo, el doctor Robinson Barrientos, recomienda chequeos visuales preventivos a los 3 y 4 años
Laura De Stefano
Anteriormente, la miopía solía diagnosticarse entre los 10 y 12 años, pero en la actualidad es frecuente encontrarla en niños de 6 a 8 años por el uso intensivo de las tablets y celulares que se han convertido en herramientas comunes, bien sea para el juego o el estudio.
La observación fue hecha por el oftalmólogo Robinson Barrientos, especialista en retina y vítreo, quien alertó que el uso prologando de pantallas, la reducción de tiempo al aire libre y la predisposición genética son factores claves para la aparición de la miopía.
“Se estima que para 2050 la mitad de la población mundial será miope, según datos de la OMS y estudios epidemiológicos de la Brien Holden Vision Institute”.
Manifestó que cuanto más temprano debuta este problema refractivo del ojo, mayor será el riesgo de progresión a miopía magna con complicaciones como desprendimiento de retina, maculopatía miópica y glaucoma. “El uso intensivo de dispositivos electrónicos sin pausas acelera esta progresión”.
El llamado a los padres es a no esperar que el niño se queje. Muchos no notan que ven mal, porque nunca han visto mejor. Cualquier signo de alerta, como entrecerrar los ojos, acercarse demasiado a libros o pantallas, bajo rendimiento escolar, poca coordinación o se tropieza con frecuencia y dolor de cabeza, debe motivar una revisión oftalmológica.
Recomienda chequeos visuales preventivos, primera evaluación completa a los 3 y 4 años; y controles periódicos en edad escolar, aunque el niño no presente síntomas. Si hay antecedentes familiares de miopía, estrabismo o ambliopía, lo aconsejable es realizar controles más tempranos y frecuentes.
El especialista pide limitar el uso de las pantallas, reducir el tiempo frente a celulares, tablets y computadoras, especialmente en menores de 6 años, y aplicar la regla 20-20-20: cada 20 minutos de lectura o pantalla, descansar 20 segundos mirando a 6 metros.
También recomienda fomentar actividades al aire libre, al menos 2 horas diarias de juego exterior, y la luz natural porque protege frente a la progresión de la miopía. Pero sobre todo, tratar a tiempo para evitar complicaciones, pues la detección precoz evita la ambliopía (ojo perezoso) y controla la progresión de la miopía.
“Existen tratamientos más allá de los lentes: terapia visual, parches, atropina en bajas dosis, orto-k en casos seleccionados. Hay que explicar al niño la importancia de cuidar sus ojos y deben supervisar los hábitos de lectura, la iluminación adecuada y las pausas visuales”.
El doctor señaló que los otros defectos de refracción más comunes en los niños son el astigmatismo y la hipermetropía. Muchos niños compensan con la acomodación, pero si es alta puede causar estrabismo o ambliopía.
