Abuela fracturada de 94 años tuvo que comprar su yeso en el Seguro
Lo que comenzó como un accidente doméstico para una adulta mayor de 94 años en Tanaguarena, se ha transformado en un calvario médico que pone en evidencia las carencias en Seguro Social de La Guaira.
Tras sufrir una caída en su hogar que resultó en una fractura del brazo izquierdo, la paciente fue trasladada por sus hijos al Hospital Dr José María Vargas. Al llegar, el personal médico informó a la familia que el hospital no contaba con yeso para realizar la inmovilización.
Sin embargo, la sorpresa de los hijos fue mayor cuando el propio personal les indicó que el insumo podía ser adquirido de inmediato en el cafetín ubicado a las afueras del hospital. Los familiares se vieron obligados a pagar la suma de 3.600 bolívares para que la paciente pudiera ser atendida.
Este jueves, la mujer tuvo que ser ingresada al área de trauma shock. Según explicaron sus allegados, los dedos y parte del brazo inmovilizado comenzaron a presentar una coloración morada.
“No sabemos si fue porque el yeso se colocó muy húmedo y al secarse comprimió el miembro, o si simplemente quedó mal ajustado desde el principio”, comentaron los familiares.
Reportaron que durante su estancia se presentó un hecho curioso y fue que en el hospital no había sillas de ruedas. Pero, la situación cambión cuando llegó un equipo reporteril de Televen. En ese momento aparecieron seis sillas de ruedas que se encontraban guardadas en el depósito.
El otro caso fue el de los familiares de una joven de 25 años, proveniente de Catia la Mar, quien ingresó el martes 16 de diciembre con un fuerte dolor de cabeza causado, al parecer, por su diabetes.
Sus tías relataron que debieron superar múltiples vicisitudes antes de que su sobrina fuera atendida. El primer inconveniente surgió con la aplicación del tratamiento, pues inicialmente el personal se negaba a suministrarlo alegando que había otros pacientes con mayor urgencia.
El segundo ocurrió cuando, en lugar de administrarle 250 cc de dextrosa, le aplicaron 1.000 cc y sin suero. El tercero tuvo que ver con el examen de laboratorio.
Aunque en el hospital aseguraron que se encargarían de la hematología completa, cuatro horas después les informaron que la máquina se había averiado. Al final, tuvieron que realizar la prueba en un laboratorio privado./LDS
