Pariata oró por sus fieles difuntos
Con lágrimas, pero con mucha fe, la feligresía de la iglesia Inmaculado Corazón de María, en Pariata, se congregó este domingo frente al templo para orar por sus difuntos, por los sobrevivientes y sobre todo para renovar sus esperanzas en Jesús.
El párroco Antonio Rella, quien ha estado apoyando y distribuyendo ayuda humanitaria, dijo que el tema de los terremotos y las preguntas sobre si perdiste algún familiar, si perdiste tu casa, no van a parar, “muchas de estas cosas las estamos guardando dentro del corazón”.
Nos embarga la tristeza y la incertidumbre por el mañana “y llega la anarquía, pero entendemos, ninguno de nosotros tiene certeza de lo que pueda ocurrir mañana, de si vamos a tener algún tipo de ayuda”.
Recordó que ya pasó por la tragedia de diciembre de 1999 y reconoció que la anarquía, el temor, la incertidumbre es normal, “lo que no es normal es que no drenemos esas cosas”.

Hace poco publicó un video en sus redes sociales, con algunas consideraciones, para encontrar un significado: “de que el Señor haya llamado a muchísima gente buena, gente joven e inocentes. Si nosotros no le tratamos de dar sentido a estas cosas se nos va a hacer más difícil de llevar”.
“Jesucristo ha estado, está y estará siempre con nosotros, aunque no nos resulte fácil sentir su presencia”, afirmó.
El evangelio de hoy nos dice: Vengan a mí todos los que están fatigados por la carga. “Nuestra carga es dura en estos días, nadie duda de eso y el Señor está dispuesto ayudar. No dejemos de hablar y de enriquecernos con su palabra”.
En Dios vamos a encontrar alivio y nada debe separarnos del amor de Cristo. Sabemos que tendremos fuerza para seguir adelante.
“No te rindas. En 1999 tuvimos las mismas dudas y con la fuerza de Cristo pudimos levantarnos y continuar”.
Antes de dar la bendición, hizo las exequias de los difuntos que ya fueron cremados y sus familiares luego procederán a darle cristiana sepultura./jd
