Los docentes piden que“el salario responsable” cubra la canasta básica
Luego de la alocución de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, la tarde de este miércoles 8 de abril, en el que señaló que aumentaría el salario mínimo de manera responsable el 1º de mayo, los educadores venezolanos nos preguntamos: ¿Cuánto debería ser el incremento para los profesionales de la educación?
Para algunos de mis entrevistados, la respuesta es muy clara, no solo debe ser suficiente, con el que se pueda adquirir la canasta alimentaria, que según el Cendas el mes de febrero llegó a $645,67 y que solo cubre los alimentos para una familia de 5 personas.
Debe partir de allí y luego tomar en cuenta la profesionalización, escalafón, primas, cestatickets, entre otros beneficios, e ir aumentando conforme continúen llegando los ingresos por concepto de petróleo.
La profesora María Teresa pone los pies en la tierra y expresa: Digamos que lo aumente a $100, por la medida bajita; lleve el cestaticket a $100, mantenga los bonos de guerra de $150, pero todo esto solo mientras MinEducación se sienta a discutir el III Contrato Colectivo Único y Unitario, en el que se acordarían otros beneficios.
Marian habla de justicia, de las vicisitudes por las que pasan todos los maestros y en general, todos los trabajadores públicos; que se le dé importancia a la profesión docente y en este sentido, seamos resarcidos con un salario por encima de canasta básica, que no es lo mismo que la alimentaria, pues la canasta básica es un concepto mucho más amplio que otros bienes y servicios esenciales para la vida diaria: servicios p{ublicos, medicinas, transporte, ropa y calzado, entre otras necesidades.
Rosa de Herde, presidenta de Sinvema, cuyos agremiados recientemente se reunieron en el Foro Perspectivas Económicas, Laborales y Salariales en Venezuela: Análisis y desafíos actuales, a la pregunta de cuánto debería ser el salario del educador, respondió que “es un tema que atraviesa la fibra más sensible de nuestra cotidianidad. No hablamos solamente de cifras o indicadores macroeconómicos; hablamos de la vida de quienes sostenemos el país”.
Raúl Yemiñame recuerda que ganábamos 16 salarios mínimos en 1998 y pide, para mejorar la calidad de vida del educador y del sistema educativo, la eliminación de la Onapre, mesas de trabajo para el III Contrato Colectivo “y que nos paguen lo que por derecho nos corresponde conforme a nuestra profesión”.
La expectativa docente no gira solo en torno a una cifra, sino en el rescate de la dignidad profesional. El anuncio del próximo 1º de mayo se percibe como una oportunidad.
