Continúan las investigaciones de los dos periodistas hallados muertos
El gremio periodístico venezolano se encuentra en estado de alerta tras la muerte violenta de dos comunicadores en menos de siete días. Las muertes de Walter Jaimes, en el estado Mérida, y de Yolimar Hidalgo, en Aragua, han reavivado las denuncias sobre la falta de garantías para el ejercicio de la prensa y la seguridad ciudadana en el país.
El primer hecho ocurrió en el municipio Tovar, estado Mérida. El periodista Walter Jaimes fue reportado como desaparecido el sábado 28 de febrero y su cuerpo fue hallado un día después. Según el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP), el cadáver presentaba severos golpes y quemaduras en el rostro, lo que dificultó su identificación inicial y obligó a las autoridades a realizar una exhumación para nuevos exámenes forenses.
Por su parte, el Colegio Nacional de Periodistas (CNP) exigió el martes el esclarecimiento de la muerte de Yolimar Hidalgo, hallada sin vida el pasado domingo en una vivienda del municipio Sucre, en Aragua. Hidalgo, graduada de la Universidad Bolivariana y vinculada a movimientos oficiales, presentaba un impacto de bala en la cabeza. Las autoridades mantienen abiertas todas las hipótesis, incluyendo el homicidio y el suicidio, a la espera de los resultados de la autopsia.
El ministro de Interior, Diosdado Cabello, informó el martes la detención del presunto asesino de Walter Jaimes. Según el funcionario, el caso está «policialmente resuelto» y respondió a un «tema personal» sin vinculación con organismos del Estado.
Cabello rechazó las críticas de sectores de la prensa, a quienes calificó de «palangristas», y aseguró que las cámaras de seguridad confirmaron que la víctima se desplazaba junto a su agresor antes del suceso. Pese a estos incidentes, el ministro reafirmó recientemente que Venezuela es el país «más seguro de América».
