Laura De Stefano humaniza la noticia a través de su ética y sensibilidad

Jenny Díaz

Este domingo 8 de marzo, cuando se celebra el Día Mundial de la Mujer, hay alguien muy especial, un referente profesional, una amiga a la que respeto y admiro, y de la que, con gran honor, dedicaré esta nota:  Laura De Stefano.

Laura es una destacada periodista, egresada de la Universidad Central de Venezuela (UCV) el 24 de abril de 1994. Realizó varios cursos y estudió Inglés e Italiano en la Escuela de Idiomas. Tiene varios premios y certificados.

Su trayectoria profesional y vida personal se entrelazan bajo un mismo eje: el servicio al prójimo.

Actualmente desempeña su labor en el diario La Verdad de Vargas, donde se ha consolidado como una voz fundamental en la fuente de salud.

Su formación académica, combinada con una ética inquebrantable, la define como una profesional que entiende la comunicación no solo como un oficio, sino como una herramienta de transformación social.

En el ejercicio de su profesión, Laura destaca por una sensibilidad profunda al cubrir casos de enfermedad y vulnerabilidad. No se limita a la fría exposición de datos; por el contrario, pone en evidencia las carencias del sistema y el sufrimiento de los pacientes, logrando que el lector conecte con la realidad humana detrás de cada diagnóstico.

Esta empatía la ha convertido en una figura respetada tanto por sus colegas como por la comunidad de Vargas, quienes ven en ella a una aliada responsable y comprometida.

Más allá de las salas de redacción, su vida está marcada por una sólida fe católica. Como laica comprometida en la comunidad de Marapa El Piache, Laura traduce sus creencias en acciones concretas de apoyo comunitario.

Su decencia y nobleza de espíritu se manifiestan en su trato diario. Es una excelente hija y hermana que prioriza los valores familiares y la integridad moral en cada uno de sus pasos.

Una faceta fundamental de su identidad es su vocación conservacionista. Laura es una ferviente defensora de la vida en todas sus formas; su amor por la naturaleza la ha llevado a convertir su hogar en un refugio para animales.

Ha volcado su instinto protector en una «camada» de gatos y perros a los que cuida con devoción absoluta, demostrando que su compasión no conoce fronteras.

En el entorno laboral, Laura es el reflejo de la responsabilidad y el compañerismo. Sus pares la describen como una mujer decente y noble, capaz de mantener la calidad informativa incluso en contextos adversos.

Su compromiso con el diario La Verdad de Vargas va más allá de cumplir con una pauta; se trata de una entrega diaria para mantener informada a la ciudadanía con rigor y honestidad, valores que hoy en día son pilares del buen periodismo.

La figura de Laura De Stefano representa el equilibrio entre el intelecto y el corazón. Su paso por la UCV le otorgó las herramientas críticas, pero es su sensibilidad humana la que le ha permitido dejar una huella imborrable en todo el estado La Guaira.

Es, en definitiva, una mujer cuya vida es un testimonio de coherencia entre lo que se cree, lo que se dice y lo que se hace. Hoy celebro su vida. JD