Cedeño llamó a la resiliencia colectiva

La Sociedad Bolivariana recordó los 195 años de la muerte del Libertador en una acto solemne, donde juramentaron a Alejandro Lara y se bautizó el libro Vargas siempre Vargas

Laura De Stefano

El 195 aniversario de la muerte de Simón Bolívar fue conmemorado este miércoles, 17 de diciembre, por la Sociedad Bolivariana Capítulo Vargas en la Sociedad Mutuo Auxilio de La Guayra, donde el doctor Iván Cedeño pronunció un discurso magistral.

La ceremonia comenzó con las palabras de apertura del presidente de la Sociedad Bolivariana, Marco Espinoza, quien destacó que hoy recordamos “la trascendencia histórica del padre de la patria, quien luchó grandemente por nuestra libertad”.

Continuó con la presentación del orador de orden a cargo del presidente de Glorias a Vargas, Johnny Martínez, quien hizo un resumen curricular. Destacó los títulos y trabajos de Cedeño, entre ellos un doctorado en innovación y una maestría en diseño y planificación en políticas públicas

Cuentan con una especialización en docencia universitaria otorgada por la UCV, especialización en neuropsicología y psicología integrativa. Además, es investigador activo de obras de epistemologia calidad de educación, y la evolución del pensamiento social.

Más allá de una estatua ecuestre

Durante su intervención, el profesor de Ciencias Sociales, Iván Cedeño, hizo un llamado a los venezolanos y latinoamericanos a rescatar el pensamiento bolivariano como una guía para los «tiempos turbulentos» actuales.

“El Bolívar que hoy reivindicamos en este discurso, no es la estatua ecuestre, es el hombre de carne y hueso, el de las dificultades. La América actual necesita urgentemente recuperar a Bolívar, pero no el mesianismo de un hombre fuerte que nos salve, sino con la resiliencia colectiva para construir instituciones democráticas fuertes que debemos respetar”.

Cedeño calificó la vigencia de nuestro padre de la patria como un «imperativo de supervivencia» ante un contexto mundial marcado por la guerra cibernética y la formación de bloques geopolíticos. Según el académico, la unidad continental es la única salida pragmática frente a las crisis actuales.

“La soledad es un suicidio, la integración, aunque es un sueño romántico, pero es la única vía pragmática que nos permitirá sobrevivir junto con la unidad y la dignidad de la libertad. O nos unimos como clamaba el Libertador o seremos derrotados por el caos global”, sentenció el orador de orden.

Independencia económica y tecnológica

Pidió construir una nación fundamentada en la existencia de la tríada bolivariana: utilidad social, justicia y libertad, y perfección democrática.

Es necesario recuperar la soberanía, la cual se ve asediada por fuerzas sin bandera, pero con el poder coercitivo de mercados financieros volátiles, corporaciones tecnológicas y organismos internacionales que, bajo el lema de la globalización, desdibujan la capacidad de autodeterminación.

“Bolívar entendió la libertad, en el Congreso de Angostura, no como un acto simplemente político, sino también económico. Sabía que la deuda externa contraída para financiar la guerra sería un grillete eterno…la independencia que Bolívar nos dejó, tal vez sea un cascarón vacío sin independencia económica y tecnológica”.

Nos recordó que Bolívar no ha muerto porque su tarea no ha concluido. Mientras América siga desunida, pobre y dependiente, Bolívar seguirá agonizando en Santa Marta, esperando que nosotros, sus herederos, finalmente le permitamos bajar tranquilo al sepulcro.

Juramentación y bautizo

La ocasión fue propicia para juramentar al chef Alejandro Lara como nuevo socio de la sociedad bolivariana y para bautizar el libro Vargas siempre Vargas del licenciado Marco Espinoza, presidente de la Sociedad Bolivariana y de la sociedad mutuo auxilio de La Guaira.

Espinoza explicó los dos motivos que lo llevaron a escribir este libro. El primero fue la discusión surgida con el cambio de nombre del estado y los artículos escritos sobre ese tema. El segundo motivo fue la ruta del primer desfile que se le hizo al doctor José María Vargas en el centenario de su natalicio.