Chocó su moto y luego murió por mala praxis
Karina González está viviendo una desgarradora experiencia: su hijo, Deiver Irazábal (34 años), un joven trabajador del área de Odontología del Instituto de Previsión Social de la Fuerza Armada, en Caracas, falleció en el Seguro Social de La Guaira tras 23 días internado.
Relató que el 10 de agosto, Deiver fue a La Guaira en su moto para hacerle una “carrerita” a su hermano. Aproximadamente a las 8:00 pm, un vehículo lo chocó y, desde ese momento, comenzó su calvario. Primero con la atención en el hospital y luego con las versiones contradictorias sobre el accidente en Tránsito Terrestre.
Según la madre, la muerte se debió a una presunta mala praxis, ya que desde el principio debieron amputarle la pierna y no esperar a que se gangrenara. “Fue llevado varias veces a quirófano para limpiarle la herida, pero lo que hicieron fue experimentar con él”.
Manifestó que después de tantos gastos en insumos quirúrgicos y exámenes de laboratorio, unos 125 mil dólares, los médicos deciden amputarle la pierna. Mientras estuvo en la Unidad de Cuidados Intensivos, se le subió la hemoglobina de 3.0 a 9.0 y al salir de la UCI tenía todos sus niveles normales.
“El médico tratante cuando le dio de alta de Cuidados Intensivos ordenó trasladarlo a habitación. Pero, me encuentro con la sorpresa que lo regresaron a trauma shock. Allí la hemoglobina nuevamente se le bajó y volvió a evacuar con sangre. Lamentablemente, mi hijo se descompensó y murió por falla multiorgánica el 1º de septiembre”.
González denunció a la licenciada del Banco de Sangre por negarse a una segunda transfusión, supuestamente porque ellos estaban en deudas con donantes. “Desde el Ipsfa enviaron a 50 voluntarios que tuvieron que regresarse. Los motivos que nos dieron fue por falta de materiales esenciales para la extracción”.
Al principio, el director del hospital, el doctor Omar Bolívar, se mostró muy colaborador. Le reclamó a los doctores por enviar a los pacientes a laboratorios privados y hasta se ofreció a realizarle una endoscopia, pero al final nunca se la hizo.
Pero, cuando le pidió una explicación del por qué a su hijo lo devolvieron a trauma shock, se molestó. “Me habló a las patadas y me dijo que eran los doctores quienes decidían. Cuando pedí la orden para sacarlo, se negaron”.
Hace un llamado al fiscal general, Tarek William Saab, para que inicie las averiguaciones correspondientes sobre el caso de Deiver Irazábal. “Porque lo que le pasó a mi hijo, la mala praxis y las versiones contradictorias en Tránsito, no quiero que le ocurra a otro muchacho”.
No aparecieron los papeles ni los cascos
La madre de Deiver señaló que cuando fue a Tránsito a retirar la moto, primero les dijeron que había chocado con una Honda verde, y luego que había sido contra un muro de contención.
“Pero mi hijo me aseguró que un carro lo atropelló. Nunca encontraron sus dos cascos, los documentos de la moto ni su cédula”.LDS/jd
