Aumentan traumatismos por motos en adolescentes

La doctora Fátima Piñero considera que más allá de tratar estas lesiones, es urgente diseñar programas de prevención y educación

Laura De Stefano

Los traumatólogos en La Guaira alertan sobre las altas estadísticas de accidentes de moto, un problema de salud pública agravado por las medidas de seguridad deficientes y la afluencia turística, que saturan los hospitales con pacientes lesionados sobre todo los días feriados o fines de semana.

La doctora Fátima Piñero, traumatóloga ortopedista, manifestó que en sus consultas privadas en el Centro Comercial Aventura en Macuto ha visto con preocupación a muchachos y muchachas de 15 años con fracturas en diversos huesos largos como fémur y tibia. Esta patología, llamada rodillas flotantes, perjudica a posteriori la calidad de vida de los pacientes.

“En julio de este año atendí en un centro hospitalario siete pacientes con fracturas de huesos largos. Considero que más allá de tratar ese tipo de lesiones, tenemos que hacer programas de prevención y educación dirigidos no solo a los motorizados, sino a los conductores en general porque muchas veces no es culpa del motorizado, sino también de aquellos que están detrás del volante”.

La especialista en cirugía de rodillas explicó que el número de cirugía a que serán sometidos los pacientes dependerá de cuántos son los huesos afectados, el tipo de fractura y a las condiciones de cómo llegó el paciente. “Los motorizados ingresan con fracturas abiertas y antes de operarlo, debo primero hacerles una cirugía de limpieza”.

Recalcó que deben operarse tempranamente, es decir antes de las tres semanas para evitar secuelas o complicaciones. “Nosotros a nivel hospitalario tenemos un factor en contra y es que algunos materiales de osteosíntesis no están disponibles. Sin embargo, hemos tenido casos donde el paciente recibe ayuda gubernamental de manera diversa y efectiva. También hemos visto familias que deciden comprarlos”.

Complicaciones a posteriori

La traumatóloga señaló que una de las complicaciones más frecuente y que depende de muchos factores generalmente es la infección, la cual puede ser por una herida previa en el hueso y porque el paciente después de operado no se realiza las curas en su casa, se retira los puntos antes de tiempo o no asiste a las consultas de control. “Hay que educarlo sobre la importancia del preoperatorio para evitar las infecciones”.

Otro tipo de complicación es que el paciente con fractura en las rodillas, fémur o tibia desarrolla a largo plazo una artrosis. Esta enfermedad debe ser tratada con rehabilitación y con ortobiológicos.

En cuanto a la amputación, indicó, ocurre por distintos motivos y la más común es la laceración completa de los vasos sanguíneos por el traumatismo. El período de tiempo determinado para atenderlo es menor a 4 horas. Lamentablemente, el traslado del paciente tarda y cuando llega a los hospitales ya presenta extremidades isquémicas, y necrosis.

Un factor de amputación, pero tardía, es por la osteomielitis que ocurre cuando las heridas quedan expuestas a la suciedad de la calle, y también por el mal manejo de la herida de parte del paciente en el postoperatorio.  “El año pasado atendí un joven de 17 años que tuvimos que amputarle la piernda desde la cadera por esta razón”.

Piñero se refirió a la importancia de que los pacientes acaten y entiendan las indicaciones de los médicos para evitar los riesgos. “Tuve dos casos particulares. En uno después de decirle en las consultas interdiarias que los puntos serían retirados en 21 días, el paciente lo hizo antes y con las uñas. El otro, un amante del deporte, a la semana de operado se puso a hacer ejercicio a pesar de que estaba de reposo”.