En la Catedral de La Guaira retumbaron los tambores por San Juan - Diario La Verdad de Vargas

En la Catedral de La Guaira retumbaron los tambores por San Juan

  • Devotos y promeseros llevaron en procesión a sus imágenes
    para continuar con la fiesta en sus comunidades.

Unas siete cofradías de La Guaira llevaron hasta la Catedral San Pedro Apóstol las imágenes de San Juan Bautista, ataviados con vistosos trajes y adornados con flores, para celebrar la fiesta de su patrono con una solemne misa que estuvo acompañada por el repique de los tambores y los cañonazos.

Esta tradición, una de las más antiguas y la que más devotos concentra, comienza con una novena al santo para continuar con oraciones y agradecimientos por los milagros concedidos. El 23 de junio, previo a la fecha de su nacimiento, los sanjuaneros tocaron tambores a las 12 del mediodía y a las 12 de la noche. Este año, con el levantamiento del 7+7, el repique se extendió hasta las 2:00 de la madrugada.

En la mañana del 24, una vez preparado el santo, salieron con las imágenes sobre la cabeza o brazos rumbo a la Catedral para depositarlos frente al altar donde permanecieron hasta la culminación de la Eucaristía. En la puerta del templo fueron recibidos por los tamboreros de las diferentes cofradías que hicieron gala de su fuerza y ritmo por más de 20 minutos.

“En La Guaira están las cofradías de El Guarataro, de El Cardonal, El Gavilán, Ballajá, Puente de Jesús, El Guamacho y Pueblo Nuevo que se unen para celebrar la misa, donde le rinde culto y devoción», informó David Olsen, miembro de la Catedral San Pedro Apóstol.

Entre novenas y fulías

Gian González, miembro de la cofradía de El Guarataro, dijo que tienen 15 años celebrando a San Juan y fue a raíz de una promesa colectiva de su familia. La inició su papá y todos ellos continuaron con la tradición porque antes de la tragedia de 1999 tocaban los tambores en Llano Adentro, pero con el deslave trasladaron los tambores a Santa Teresa.

La preparación de la fiesta del santo comienza un mes antes con el sonido, la quema de los cueros y todo el aparataje logístico. Realizan actividades culturales para los niños y el tambor comienza a partir de las 12 de la noche del día anterior, luego se trae la imagen a la iglesia y a las 12 del mediodía lo pasean por todo el sector para cerrar con los tambores. Culminan con un sancocho y un refrigerio para los niños que participan en los actos folklóricos. La cofradía la integra unas 30 personas.

Los 20 tocadores y los diez miembros de la cofradía de Pueblo Nuevo, una de la más antigua con 38 años de tradición, no han dejado de celebrar durante todos esos años esta fiesta. Juana Bautista Berroterán indicó que la preparación comienza en enero con rifas y bingos para recaudar fondos que serán utilizados para las flores, los desayunos y almuerzos.

“El jueves tuvimos un repique a las 12 del día hasta las 1:30 pm, culminamos con la novena y en la noche continuamos con los tambores de forma continua hasta las 2:00 am. Después de la misa tuvimos un recorrido y un reencuentro entre Puente de Jesús y Pueblo Nuevo, en este último lugar preparamos un desayuno para continuar en la tarde con los tambores. Nos acompañaron 14 niñas, entre un año y 10 años de edad, en la procesión”.

Carmen Bolívar, representante del sector El Guamacho, manifestó que lleva 18 años manteniendo no una tradición, sino una fe “porque San Juan fue el hombre más grande que anunció la llegada de Jesús de Nazareth. Predicó con humildad y sanó a los enfermos. Todos mis hermanos sanjuaneros llevamos el mismo testimonio de la fe. Felicito a mi hermana Lorenza Ugueto, representante de La Guaira, que ha escrito a nivel nacional la historia de este santo”.

Manifestó que es un inmenso honor estar en la Catedral y compartir con todos los sanjuaneros. La acompañan 15 personas, entre ellas su familia, su hijo que lleva el nombre de Juan, su madre, amigos especiales, tamboreros y los fuleístas. Relató que en la víspera rezaron el Santo Rosario hasta las 2:00 de la mañana con el repique de los tambores y a las 9:00 am acudieron a la iglesia para recibir la bendición.

“Nos desplegamos por todas las calles donde nos encontramos con el San Juan de El Cardonal, de El Guamacho, El Guarataro, Pueblo Nuevo y Puente de Jesús. De allí nos dirigimos a El Guamacho, donde ofrecimos un sancocho para más de 100 personas”.

El milagro de caminar

Luisa Castillo, presidenta de la Sociedad Hermandad de la Cruz, constituida hace 40 años e integrada 50 miembros, dijo que la sociedad nació en Punta de Mulatos con la asistencia a todos los velorios y por supuesto no podían faltar la fiesta de San Juan “Hemos estado en varias partes del estado y hemos representado a La Guaira”.

Destacó que comienzan en mayo con el velorio de la Cruz, continúan el 31 de ese mes con el despertar de San Juan en Todasana y de forma simultánea se preparan para la fiesta de San Pedro. “En 2004 decidimos que San Pedro, como patrono de la parroquia La Guaira, también tuviera su fiesta. Nos organizamos y sacamos la imagen todos los 29 de junio. Les rezamos un Rosario y les repicamos los tambores en Puente de Jesús, donde celebramos la misa”.

Marielena Delgado, de la cofradía de Puente de Jesús, dijo que ellos tienen 20 años en esta tradición que nació por una promesa y en agradecimiento al milagro que obró en su hijo Gustavo Urbina, quien por tres años estuvo postrado en una silla de rueda. Relató que el día del santo le colocaron la imagen y se levantó a bailar. Su nieta Sahory, de 8 años, también es producto de un milagro porque el embarazo de su mamá era de alto riesgo.

Es una cofradía que va creciendo al pasar de los años. Actualmente cuentan con 30 miembros, entre tamboleros y hombres, además de 15 mujeres y toda la parte alta de La Guaira que colabora. Inician la festividad con una novena que culmina el 23 de junio con una velada y a las 12:00 am con el repique. El 24, después de la misa, es el encuentro con los tres grupos de tambores en El Guamacho. De allí cada uno se va a sus respectivos sectores. “Lo más bonito de la tradición es que compartimos, tocamos juntos y veneramos a San Juan”.

Marlene Sánchez es una devota del sector El Gavilán que tiene nueve años asistiendo a las misas de San Juan, porque como dice el refrán “San Juan lo tiene, San Juan lo da”.

Unión de tres culturas

El padre Abelardo Bazó, párroco de San Pedro Apóstol, en su homilía hizo una semblanza del santo tan venerado y que despierta esa religiosidad popular. “Juan Bautista es unión entre lo antiguo y lo nuevo, es el último profeta del antiguo testamento y el primero del nuevo testamento. Es el descendiente de Zacarías y de Isabel, prima de María. Nació seis meses antes que Jesús y es el hombre más humilde que dijo que ‘no era digno de desatar ni siquiera las sandalias del Mesías’”.

Recordó que su misión era anunciar la llegada del Mesías y decirle a la gente que se convirtiera, cambiara de vida y de mente porque vendría el Salvador del mundo. “Uno se pregunta por qué celebramos con alegría a un profeta penitente que vivió en el desierto, de forma austera y pobre. Porque justamente es la alegría del encuentro con el Mesías”.

El presbítero Bazó señaló que San Juan en América se encargó de unir las diversas culturas. La devoción la trajeron los misioneros españoles, pero los esclavos de África y los indígenas se unieron a esta tradición, dando lugar a este encuentro cultural.

“Dicen que la diferencia entre las tres culturas tiene que ver con el modo de percibir el tiempo. Los europeos piensan solo en el futuro, los indígenas en el pasado y los negros viven en el presente. Somos esa mezcla del pasado porque tenemos unas raíces, del futuro por la esperanza de la vida eterna y del presente porque es el único tiempo que podemos vivir. Esto se lo debemos a Juan Bautista, un profeta que fue anunciado por los antepasados, el que proclamó la llegada del Mesías y el que nos pide la conversión”.

Manifestó que Juan Bautista nos enseña que debemos amar a Jesús, a arrepentirnos de nuestros pecados y a reconciliarnos con los demás, no vivir en el odio ni en el rencor.

Por Laura De Stefano

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