Para el sector salud el salario en $3.54 es condenarlos a la pobreza extrema

Valerie Calderón

Los trabajadores del sector salud, consideran que el aumento del salario mínimo decretado el 1 de mayo, no es más que una burla hacia la población y que solo se convertirá en un explosivo hiperinflacionario.

«Viola el artículo 91»

El mismo fue aumentado a 7 millones de bolívares y es complementado por los tickets de alimentación de 3 millones. “Una vez más han ridiculizado al trabajador, además están desconociendo la constitución y el artículo 91 que establece que el salario debe ser suficiente para que las personas vivan con dignidad y puedan cubrir sus necesidades”, explicó el doctor y miembro de la Federación Médica Venezolana, Bernardo Guerra.

Bernardo Guerra, miembro de la Federación Médica Venezolana

Añadió que desconocen y rechazan totalmente el aumento porque es una decisión unilateral, que no le da respuesta al trabajador desde el punto de vista del poder adquisitivo, “no tiene cómo responder ante la sociedad por los gastos de un grupo familiar, sin incluir pagos de la educación, servicios y recreación”.

El trabajador venezolano sigue siendo catalogado en pobreza extrema

Según la última actualización del Banco Mundial, realizada en octubre del 2015, una persona se encuentra en pobreza extrema si sus ingresos son inferiores a 1,90 dólares al día.

Guerra aseguró que en los últimos años la población ha experimentado terror cuando el gobierno asoma la opción de un aumento de salario, porque reconocen que repercute directamente en los costos de los servicios y de los alimentos, “parece una tormenta donde no se ve la luz, por eso muchos trabajadores han optado por irse del país”.

El poder adquisitivo se pulverizó

Por su parte, el secretario ejecutivo de la Federación de Trabajadores de la Salud (Fetrasalud), Pablo Zambrano, comentó que mantuvieron la misma política salarial antiobrera al momento de la decisión, “cada día devalúan más al bolívar, el poder adquisitivo se va pulverizando y esto solo lleva al descontento de la gente”.

Añadió que en los próximos días publicarán el sistema de remuneración “que eleva un poquito más el ingreso porque se toman en cuenta algunas cláusulas económicas de la contratación colectiva”.

Bioanalistas en total descontento

La presidenta del Colegio de Bioanalistas de La Guaira, Carolina Uzcategui, explicó que realmente tienen años sin percibir un salario real, “la obligación del estado es que el salario nos permita cubrir al menos la cesta básica, pero tenemos 4 años que no se discute un contrato colectivo”.

Carolina Uzc´átegui: “No somos tomados en cuenta”

En el 2017, se les abolió el 70% del salario mínimo, “los derechos tienen que ser progresivos y no regresivos”. Comentó que hace años, la intergremial de salud presentó un modelo de petición para discutir clausulas pero fue rechazado, “nos quitaron muchos beneficios como el transporte y pagos por gastos médicos”.

Uzcategui considera que la esencia de lo que antes existía en cuanto al servicio de calidad y respuestas oportunas a las personas ya no existe, “en el estado solo tenemos 1 laboratorio que funciona al 100% pero con un solo turno porque no tenemos bioanalistas, las consecuencias las está sufriendo la población”.