Un chapuzón en la playa o en la piscina en los días de Carnaval pudiera ser algo inofensivo para muchos, pero en niños suele traer graves consecuencias a su salud como insolación por una exposición prolongada al sol e infecciones gastrointestinales.
El médico pediatra puericultor, Juan De Gouveia, manifestó que después de unos días de asueto, a su consulta llegan muchos infantes con lesiones dermatológicas por la radiación solar. “Debemos proteger la piel del niño, pero eso no se hace habitualmente, exponiéndolo todo el día en la playa y sin hidratación”.
La más frecuente es la insolación que se puede evitar con el uso de bloqueador solar con factores de protección por encima de 50. Para mayor efectividad aplicarlo de forma periódica cada 30 o 40 minutos. El especialista reconoce que muchos no pueden costear una pantalla solar, por eso recomienda el uso de toldos o sombrillas e incluso ropas especiales para bañarse.
Otra forma de evitar la insolación es la hidratación “Hay que tomar mucha agua y jugos, preferiblemente naturales para evitar las complicaciones de los azúcares presenten en los refrescos. Estas bebidas deben ser con frutas frescas como la patilla y el coco, pues aportan mucha agua”.
El doctor De Gouveia alertó que los niños pueden sufrir quemadura de segundo grado, con la aparición de ampollas, si la exposición en muy prolongada. “Debemos evitar eso con soluciones hidratantes para después del baño a fin de evitar esas lesiones”.
La hora recomendable es antes de las 10:00 am si es en la mañana y después de las 3:00 o 4:00 pm, cuando la incidencia de los rayos solares no causa tanto daño a nivel de la piel. “La peor hora de exposición es desde las 10:00 am hasta las 2:00 pm”.
Las manchas solares y las infecciones cutáneas por bañarse en playas donde desemboca una cloaca son otras de las causas de consulta. “Hablamos de la piodermitis, impétigo, micosis y hongos que son muy frecuentes por el uso de piscina y playas”.
El pediatra indicó que durante esos días de asueto se producen también muchos cuadros infecciosos intestinales como consecuencia de haber ingerido agua de mar o de la piscina contaminada por bacterias que causan desórdenes gastrointestinales en la población infantil. Igualmente, le han llegado niños con conjuntivitis, otitis, infecciones en la garganta y respiratorias.LDS/jd