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¡María nos lleva a Jesús!

Pbro. Lic. Antonio Rella Ríos, Párroco del Sagrado Corazón de Jesús de la Urb. Páez.- Catia la Mar está de fiesta. La imagen de la Virgen del Valle, traída desde su Santuario en el Valle del Espíritu Santo de Margarita, nos visita. Muchos, por la grave situación económica, no podrán ir a verla. Ella como buena Madre vino hasta aquí a acompañarnos.

Es un motivo de gran alegría, sin duda. También es una ocasión especial para preguntarnos cómo estamos viviendo nuestra vida cristiana.

Hoy muchos viven como si Dios no existiera, otros rechazan abiertamente la salvación de Cristo Jesús yendo detrás de la superstición y la santería. Otros no quieren dejar que Jesús sea su Señor y lo dejan en el más total y absoluto olvido postponiéndolo a cualquier cosa.

La más tierna y dulce de las madres, María Santísima, quiere recordarnos una frase suya que quedó recogida en el evangelio según San Juan: ¡Hagan lo que Jesús les diga! (Jn 2, 5). El centro de nuestra vida es y será siempre Jesucristo. Es la columna central de nuestra fe.

El mensaje principal de Jesús es éste: Apártate del mal, arrepiéntete del mal que hayas hecho, recibe el perdón que el amor de Jesús te ofrece y comienza una nueva vida con Jesús. Esa nueva vida, hermano mío, hermana mía, tiene dos preceptos principales que ordenarán toda nuestra existencia: Ama al Señor tu Dios sobre todas las cosas y ama a tu prójimo como a tí mismo (Mt 22, 34-40).

Te invito a que prestes atención a esta frase tomada de la Palabra: “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente” (Mt 22, 37). Es la manera judaica de decir: Ama al Señor tu Dios sobre todas las cosas. Y es interesante recalcar: sobre todas las cosas. Hoy muchos fieles lo dicen con mucha ligereza sin caer en la cuenta de que están mintiendo. Si amas al Señor sobre todas las cosas debes cumplir tus deberes religiosos: asistencia a la Santa Misa los domingos, la oración diaria y el cumplimiento fiel de todos sus mandamientos. Si pospones esos encuentros con Dios por pereza, por un partido de beisbol, por una fiesta, por la novela… entonces no amas al Señor tu Dios sobre todas las cosas.

La más tierna y dulce de las madres, María, quien hoy nos visita con el título de Nuestra Señora del Valle, te repite ese mismo mensaje, y te pide que confíes en su Hijo Jesucristo: Haz lo que Jesús te dice. Atiende su llamado al arrepentimiento y a la conversión. Comienza a vivir tu vida junto a Jesús, ante cuyo nombre toda rodilla se dobla en el cielo, en la tierra, en el abismo y toda lengua proclame que Jesús es Señor para la gloria de Dios Padre (Fil 2, 10-11).

Te invitamos a participar en todas las actividades en honor a la Virgen del Valle y para la mayor gloria de nuestro Señor Jesucristo, Rey de reyes y Señor de señores (1Tim 6, 15).

¡Vamos todos a Jesús por María!

La Virgen del Valle ya ha visitado esta tierra

Es algo para no enorgullecerse el que prácticamente nadie se acordara de este hecho. ¡Pero no volverá a ocurrir! Esta visita la recordaremos siempre.

Para enriquecer nuestra historia. Fue en el año 1956. Venezuela era gobernada entonces por el Gral. Marcos Pérez Jiménez. Para esa fecha el territorio del hoy estado Vargas pertenecía al Distrito Federal y formábamos parte de la Arquidiócesis de Caracas. Era el Arzobispo un ilustre guaireño: Mons. Rafael Arias Blanco.

El 28 de junio de 1956, jueves, a las 9:00 a.m. comenzó las maniobras de atraco del Destructor “Nueva Esparta”. En ese buque de la Armada Nacional venía Nuestra Señora del Valle. De allí salió una procesión solemne desde el terminal de pasajeros, pasando por la plaza El Cónsul, luego por la plaza Los Maestros, para terminar en la plaza El Cristo. De allí se dirigieron al templo parroquial de Maiquetía. Presidió la procesión Mons. Rafael Arias Blanco, Arzobispo de Caracas.

En el trayecto de la procesión, las diferentes fuerzas vivas hicieron un pasillo de honor a La Virgen del Valle: Cofradías, sociedades benéficas, escuelas, cada una con sus estandartes. Todas las casas y locales estuvieron arregladas para la ocasión.

La imagen de la Inmaculada del Valle del Espíritu Santo quedó en la Iglesia de Maiquetía. El párroco de entonces, Padre Gonzalo Molina, organizó la visita a la imagen por turnos. Al día siguiente, a las 10:30 am,  el señor Arzobispo de Cumaná, Mons. Crisanto Darío Mata Cova, celebró la Santa Misa. A las 2:00 pm, partió la imagen a la ciudad de Caracas.

Luego, el sábado 7 de julio, a las 9:30 am,  regresa la imagen a Vargas, pero esta vez, Nuestra Señora del Valle visita las parroquias de Macuto y La Guaira. A las 5:00 pm, la imagen llega a la plaza El Cristo donde nuevamente Mons. Crisanto Mata Cova preside la Santa Misa. Y a las 7:00 pm,  inicia la procesión de antorchas, campanas al vuelo, llevando a Nuestra Señora del Valle al terminal de pasajeros, para embarcarla en el Destructor “Nueva Esparta” y llevarla de nuevo a su Casa, en el Santuario del Valle del Espíritu Santo de Margarita./jd

Del Catecismo Joven de la Iglesia Católica (Youcat, 2011)

84. ¿María fue únicamente un instrumento de Dios?

María fue mucho más que un mero instrumento pasivo de Dios. También mediante su asentimiento activo se realizó la Encarnación de Dios.

Al ángel que le dijo que daría a luz al «Hijo del Altísimo», María le respondió: «Hágase en mí según tu palabra» (Lc 1,38) La salvación de la humanidad por medio de Jesucristo comienza por tanto con una solicitud de Dios, con el consentimiento libre de una persona, y con un embarazo antes de que María estuviera casada con José. A través de estos caminos tan poco comunes, María se convirtió para nosotros en la «puerta de Salvación»

85. ¿Por qué María es también nuestra madre?

María es nuestra madre porque Cristo, el Señor, nos la dio como madre.

«Mujer, ahí tienes a tu hijo». «Ahí tienes a tu madre» (Jn 19, 26-27). En estas palabras que Jesús dirigió a Juan desde la cruz, la Iglesia ha entendido siempre que Jesús confiaba toda la Iglesia a María. De este modo, María es también nuestra Madre. Podemos invocarla y suplicar su intercesión ante Dios.

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