Niños comen una vez al día en refugio de San Julián
De las 67 familias que se habían refugiado en el campo de béisbol de San Julián, en Caraballeda, solo quedan 28.
De las 39 que ya no pernoctan en el sitio, algunas retornaron a todo riesgo a sus hogares y otras se fueron a vivir con sus familiares.
Es la información que nos hace llegar Lorena Marín, quien señala que tres familias, que fueron elegidas en consenso por tener mayor cantidad de niños, y fueron beneficiadas por una fundación nicaragüense que les entregó una bienhechuría de bloque y techo, por lo que sus integrantes deben hacer las divisiones y los baños.
Maryuri Chávez, madre de tres niños y una de la beneficiadas, detalla que con sus propios recursos, dejando muchas veces de comer, compra materiales y paga mano de obra para mejorar el espacio, sin embargo, continúa a la espera de lo prometido por el alcalde José Manuel Suárez de materiales de construcción.
Cabe destacar que la situación de salud de estos damnificados se ha visto agravada tanto física como emocionalmente, pues muchos se han enfermado de bronquitis, de la piel, alergias y hasta problemas odontológicos, además de que la espera los mantiene en incertidumbre y entristecido por la falta de servicios.
Esperan confiados en que la municipalidad los atenderá y podrán reconstruir sus casas para regresar a ellas.JD
