La prohibición de las playas arruina al estado
La panadería de Playa Verde, con 60 años de existencia, ofrece una amplia gama de panes, tortas y pasapalos, que se están quedando fríos.
“Si no hay playas abiertas no hay vida”, nos dice Eduardo Correa De Andrade, quien abrazó a La Guaira como su tierra desde el año 64.
Su realidad es la de todos los emprendedores del estado:
Necesitan que se suspenda la prohibición que no solo evita la presencia de visitantes sino que impide a los propios guaireños ir a bañarse con su familia en las playas que le pertenecen.
“Es una medida del Gobierno que está afectando mucho la economía del estado La Guaira y es urgente que se suspenda este decreto del gobernador Terán quien, como buen guaireño, debería saber el daño que se le está haciendo a las familias playeras, hoteleros, panaderos…a toda la economía.
Basta ya suspenda la prohibición.
