La economía guaireña depende de sus playas

Antes del doblete sísmico nuestras playas estaban en perfecto estado y recibían a decenas de miles de temporadistas semanalmente.

Hoy a 3 meses de esa tragedia que enlutó a miles de familias y afectó la economía del estado, los playeros demandan que se esté más en sintonía con sus necesidades y se suspenda la prohibición de las playas pues esa medida se ha prolongado por mucho tiempo provocando que mas de 4.500 familias playeras esten sin ingresos.

Ayer como hoy las playas de La Guaira son las preferidas por los bañistas caraqueños y están limpias y listas para dar la bienvenida a quienes quieran visitarnos.

Suspender la prohibición de las playas es un acto de justicia social que restituirá el derecho al trabajo no solo a los trabajadores playeros, sino al 75 por ciento, por lo menos, de la clase trabajadora de nuestro estado turístico.