Carpas del Campo de Golf se inundaron por segunda vez
Perdieron sus colchones y enseres. Es la segunda vez que ocurre esta tragedia
Laura De Stefano
Las fuertes lluvias del viernes 11, provocaron el desborde de la laguna, agravado por las excretas pues los baños portátiles fueron arrastrados por el agua, se voltearon y se vaciaron y en medio de ese caos, salieron babas de la laguna, generando momentos de zozobra.
La inundación con agua de lluvia que ya es terrible se agravó con las aguas servidas y el resultado es la pérdida total de enseres para las familias refugiadas y los funcionarios presentes en el lugar.
Natalí Pérez, residente de la Opppe 26, torre A, y refugiada en el campamento, relató que el agua alcanzó casi la altura de las rodillas dentro de las carpas, obligándolos a confinarse a la espera de que el nivel descendiera de forma natural.
La aparición de las babas provenientes de la laguna, incrementó el terror y la angustia de las familias.
La inundación afectó severamente a unas 25 carpas situadas cerca de la laguna, donde el ingreso de aguas negras, los baños portátiles que se voltearon y la presencia de los reptiles provocaron terror y la pérdida total de enseres.

Los colchones nuevos habían sido donados recientemente por la iglesia Fuente de Vida, a través del pastor Henry Romero, los cuales se encontraban a ras del suelo ante la carencia de paletas, obligando a las familias a dormir ahora sobre el plástico del piso y las sábanas.
El impacto de la contingencia se extendió también a los equipos de atención desplegados en la zona, incluidos bomberos, personal médico y efectivos militares que operan en el campamento y sufren la misma situación.
Pérez convive en su espacio con otras ocho personas, entre ellas su esposa, su hijo Jean Carlos Gil, junto a su esposa y sus dos hijos de uno y seis años, y su otro hijo con su pareja, que está a punto de dar a luz.
Advirtió que esta es la segunda ocasión en que enfrentan una emergencia de esta magnitud por el desbordamiento de la laguna.
Ante la recurrencia de este problema, los afectados reiteraron su solicitud de reubicación a un terreno más estable dentro del mismo complejo, con el fin de garantizar la seguridad de los niños y las personas con discapacidad, a la espera de una pronta solución habitacional definitiva.
