A todo riesgo viven 27 familias en Carmen de Uria

En precarias condiciones viven 27 familias en Carmen de Uria, parroquia Naiguatá, quienes esperan que el gobernador José Alejandro Terán se ponga la mano en el corazón y los ayude a reconstruir sus viviendas y servicios públicos.

15 de estas familias son nativas del lugar, mientras que otras se vieron obligadas, por necesidad, a ocupar las ruinas que quedaron como consecuencia de la tragedia de 1999, pues se observan estructuras totalmente tapiadas.

En cuanto a los servicios básicos, especialmente en el suministro de agua potable y electricidad, presentan constantes fallas.

Por otro lado, denunciaron que varias viviendas y vehículos resultaron afectados durante el bombardeo ocurrido el pasado 3 de enero, lo que agravó aún más la situación de vulnerabilidad en el sector.

Viven en condiciones de alto riesgo, por lo que reiteran el llamado al gobernador Terán para que se aboquen a brindar soluciones inmediatas que garanticen su seguridad y calidad de vida.RR/jd